IA, talento y resiliencia: los desafíos de la empresa moderna

La estrategia ya no es un plan estático, sino una toma continua de decisiones
Natalia Turón, directora de Estrategia Corporativa de SEAT & CUPRA, sobre cómo la industria automotriz debe adaptarse a la electrificación.

La transformación empresarial ha evolucionado de proyecto puntual a ejercicio permanente impulsado por tecnología, regulación y mercados inciertos que obligan a revisión constante de estrategias. Cada sector enfrenta desafíos distintos: automoción con electrificación, retail con omnicanalidad y datos, transporte aéreo con resiliencia operativa ante factores externos.

  • La industria automotriz española representa el 9% del PIB y genera alrededor de 2 millones de empleos
  • SEAT & CUPRA ha movilizado 10.000 millones de euros en inversiones, con 3.000 millones destinados a Martorell
  • MediaMarkt recibe más de 200 millones de visitas anuales en sus plataformas digitales
  • Vueling ha definido Rumbo 2035 como su visión estratégica para los próximos diez años
  • Areas opera en aeropuertos, estaciones ferroviarias y áreas de servicio en once países

Líderes empresariales de SEAT, MediaMarkt, Areas, Vueling y KPMG debaten cómo la transformación digital, la inteligencia artificial y la gestión del talento se han convertido en ejercicios permanentes para competir en mercados cada vez más inciertos.

En una sala de reuniones de La Vanguardia, cinco ejecutivos de empresas españolas de primer nivel se sentaron a conversar sobre un problema que ya no es nuevo pero sigue siendo urgente: cómo sobrevivir y prosperar en un mundo que cambia más rápido que nunca. No hablaban de transformación como un proyecto que se completa y se archiva. Hablaban de ella como el aire que respiran sus organizaciones, el trabajo constante de adaptarse a tecnologías que emergen, regulaciones que evolucionan, mercados que se reconfiguran casi de la noche a la mañana.

Natalia Turón, que dirige la estrategia corporativa de SEAT y CUPRA, comenzó con una realidad que muchos españoles desconocen: la industria automotriz representa el 9% del PIB del país y sostiene alrededor de dos millones de empleos. España es el segundo productor de vehículos en Europa. Pero ese liderazgo está bajo presión. La electrificación no es una tendencia pasajera; es una reconfiguración completa de cómo se fabrican los coches. SEAT y CUPRA han invertido 10.000 millones de euros en España para impulsar el vehículo eléctrico, con 3.000 millones destinados específicamente a transformar la planta de Martorell. Pero Turón fue clara: la innovación ya no vive solo en el producto final. Vive en los procesos, en cómo se gestionan las fábricas, en la inteligencia artificial que optimiza cada paso de la cadena de valor. El lanzamiento del CUPRA Raval y la construcción de una planta de ensamblaje de baterías en Martorell no son gestos simbólicos; son apuestas sobre dónde estará la competitividad industrial europea en una década.

En el retail, los desafíos son distintos pero igualmente profundos. José Manuel González Vara, director financiero de MediaMarkt, describió un mundo donde los consumidores ya no compran en una tienda o en línea; compran en ambas simultáneamente, comparando precios en tiempo real, esperando que los productos estén disponibles ahora. La omnicanalidad dejó de ser una estrategia diferencial para convertirse en una exigencia básica. MediaMarkt recibe más de 200 millones de visitas anuales en sus plataformas digitales. Esos números no son vanidad; son datos que la empresa analiza constantemente para tomar decisiones sobre precios, inventario, logística. La inteligencia artificial comienza a jugar un papel cada vez más visible en la previsión de demanda y la eficiencia operativa, aunque González Vara advirtió que la tecnología solo vale si genera valor real para el negocio.

Patricio Ramos, de Areas, una empresa presente en aeropuertos, estaciones y áreas de servicio en once países, planteó un dilema diferente: cómo crecer sin perder eficiencia cuando las demandas de los viajeros cambian constantemente. Su respuesta pasa por simplificar procesos, renovar marcas propias y adaptar la oferta a nuevas tendencias de consumo. Pero Ramos fue enfático en algo que los tecnólogos a veces olvidan: la tecnología por sí sola no gana competencias. El talento sigue siendo la ventaja más duradera. La formación, la motivación, el desarrollo profesional de los equipos son tan estratégicos como cualquier inversión en software.

Raúl Arévalo, de Vueling, habló desde la perspectiva de una industria que vive bajo presión constante. El transporte aéreo no controla la geopolítica, los precios del combustible, la congestión de los aeropuertos ni el clima. Vueling ha definido Rumbo 2035, su visión para la próxima década, articulada alrededor de mejorar la experiencia del cliente, optimizar operaciones, innovar y renovar su flota con aeronaves de nueva generación que consuman menos combustible y emitan menos carbono. El objetivo es consolidar su liderazgo en Barcelona y España, pero también responder a clientes cada vez más exigentes. Para Arévalo, la clave está en invertir en lo que genera seguridad y capacidad de adaptación a largo plazo.

Virginia Souto, socia de Estrategia y Transformación Digital de KPMG, observó desde una altura mayor. Identificó un patrón preocupante: muchas organizaciones invierten en tecnología mientras descuidan aspectos fundamentales como la adopción interna y la gestión del cambio. La inteligencia artificial es una oportunidad extraordinaria para mejorar la productividad, pero su éxito dependerá de si las empresas pueden formar a sus equipos y gestionar la transformación cultural que la acompaña. No es un problema técnico; es un problema humano.

Lo que emergió de esta conversación fue una conclusión compartida: los desafíos varían según el sector, las respuestas son distintas, pero la capacidad de transformarse con rapidez se ha convertido en la ventaja competitiva más valiosa. En un mundo donde la incertidumbre es la nueva normalidad, la velocidad de adaptación será lo que separe a los ganadores de los que quedan atrás.

La innovación en los procesos y en la cadena de valor puede ser tan diferencial como el propio producto
— Natalia Turón, SEAT & CUPRA
Cuanto mejor es el dato, mejores son las decisiones
— José Manuel González Vara, MediaMarkt
Somos una empresa orientada a las personas. La formación, la motivación y el desarrollo profesional de los equipos forman parte de una estrategia destinada a garantizar la misma calidad de experiencia en cualquier ubicación del mundo
— Patricio Ramos, Areas
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué la transformación dejó de ser un proyecto puntual para convertirse en algo permanente?

Model

Porque el cambio externo es ahora permanente. Antes podías hacer una transformación, implementarla y vivir con ella cinco años. Ahora las tecnologías emergen, los mercados se reconfiguran, la regulación cambia. Las empresas que esperan a que todo se estabilice para actuar ya han perdido.

Inventor

Pero eso suena agotador. ¿Cómo mantienen la moral los equipos si nunca termina?

Model

Es una buena pregunta. Creo que la diferencia está en cómo se comunica. Si dices "vamos a transformarnos", suena como un proyecto. Si dices "vamos a aprender a adaptarnos juntos", es diferente. Areas lo entiende bien: el talento no es un recurso que se gasta en la transformación. Es lo que la hace posible.

Inventor

¿La inteligencia artificial es la solución a todos estos desafíos?

Model

No. Es una herramienta extraordinaria, pero KPMG lo señaló claramente: muchas empresas invierten en IA mientras descuidan la capacidad de sus equipos para usarla. Es como comprar un avión de combate y no entrenar a los pilotos.

Inventor

¿Entonces el verdadero cuello de botella es el talento?

Model

Sí, pero no solo en el sentido de contratar gente inteligente. Es sobre formar a la gente que tienes, motivarla, ayudarla a entender por qué cambia todo. Vueling lo sabe: si tus empleados no entienden la estrategia, no la ejecutan.

Inventor

¿Qué pasa con las empresas que no pueden invertir 10.000 millones de euros como SEAT?

Model

Buena pregunta. Creo que la lección no es el dinero, es la dirección. Incluso con presupuestos menores, puedes priorizar. Vueling lo hace: invierte en lo que genera resiliencia a largo plazo, no en todo.

Inventor

¿Cuál es el riesgo mayor que ves en todo esto?

Model

Que las empresas confundan velocidad con dirección. Pueden transformarse muy rápido en la dirección equivocada. Por eso Souto insistió en convertir la estrategia en ejecución real, no solo en iniciativas tecnológicas bonitas.

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