En el cruce entre datos y deporte, una inteligencia artificial ha trazado el destino de un partido antes de que suene el silbato inicial: FBC Melgar vencerá 2-1 a Sporting Cristal en las alturas de Arequipa, donde la geografía, la fatiga y la racha local se convierten en argumentos tan poderosos como cualquier jugador. El algoritmo no adivina; pondera la historia reciente, el desgaste acumulado y la ventaja silenciosa de respirar a 2.335 metros sobre el nivel del mar. En el fútbol, como en la vida, el contexto lo es casi todo.