Los hutíes atacaron el petrolero NCC Ghazal con misiles balísticos, obligándolo a retroceder en el estrecho de Bab el Mandeb como parte de su embargo naval proclamado el 20 de julio. El bloqueo hutí en el mar Rojo se suma a un embargo paralelo iraní en el estrecho de Ormuz, cortando ambas salidas marítimas de Arabia Saudí para exportar crudo y generando alarma en mercados energéticos.