En las aguas del mar Rojo, escenario de rutas que mueven la energía del mundo, los hutíes ejecutaron su primera acción militar desde que declararon un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita, atacando con drones y misiles dos petroleros saudíes. El gesto no es solo un acto de guerra: es la ruptura de un frágil equilibrio construido desde 2022, cuando el diálogo había reemplazado, aunque sin resolverlo, un conflicto de años. En un momento en que el estrecho de Ormuz ya permanece cerrado por Irán y Washington acaba de firmar un pacto nuclear con Riad, la región enfrenta una convergencia de tensio