Acompañar a cada mujer en la búsqueda de su ajuste perfecto
En el corazón comercial de Torre Sevilla, una marca holandesa con casi 140 años de historia ha elegido esta ciudad para estrenar su nueva forma de entender la lencería. Hunkemöller no solo ha renovado un espacio de 171 metros cuadrados: ha convertido su tienda en un manifiesto sobre lo que significa acompañar a la mujer contemporánea más allá de la simple transacción. En un momento en que el comercio físico busca razones para seguir existiendo frente a lo digital, la firma apuesta por la calidez, la asesoría personalizada y una identidad renovada como respuesta a la pregunta más antigua del comercio: cómo seguir siendo necesario.
- Una marca centenaria siente la presión de un mercado que ha cambiado de fondo: las mujeres ya no buscan solo productos, sino experiencias que las comprendan.
- La tienda de Torre Sevilla actúa como laboratorio global: si el nuevo concepto funciona aquí, Hunkemöller tendrá un modelo para replicar en sus más de 800 establecimientos en 20 países.
- La renovación no es cosmética — abarca identidad visual, colecciones rediseñadas, plataformas digitales actualizadas y un equipo formado para ofrecer asesoría personalizada de talla y estilo.
- El CEO Brian Grevy define la misión con claridad: ofrecer lencería funcional, bonita y asequible que refleje el estilo, el ánimo y la autenticidad de cada mujer en cada etapa de su vida.
- La apuesta aterriza en un equilibrio delicado: si la calidez y el acompañamiento humano logran diferenciarse del canal digital, la marca habrá encontrado su lugar en el retail del presente.
Hunkemöller ha reabierto su tienda en Torre Sevilla con algo más que una reforma: ha convertido ese espacio de 171 metros cuadrados en el primer escaparate de su nuevo concepto global. La marca holandesa, fundada en Ámsterdam en 1886, lleva casi 140 años acompañando a generaciones de mujeres, y ahora decide que ese acompañamiento debe tomar una forma más contemporánea y cercana.
El espacio rediseñado combina iluminación cuidada, materiales cálidos y una disposición pensada para transmitir calma. Pero el elemento central no es decorativo: el equipo ha sido formado para ofrecer asesoría personalizada, ayudando a cada clienta a encontrar su ajuste perfecto. En un sector donde la medida y el confort son esenciales, esa atención se convierte en el verdadero producto.
La transformación sevillana forma parte de una estrategia de cuatro pilares: un nuevo concepto de tienda que hace la compra más relajada e inspiradora, una expansión internacional con foco en mercados clave, una colección renovada que celebra la diversidad femenina, y una identidad visual y digital unificada con web y app rediseñadas.
Con más de 800 tiendas en 20 países, Hunkemöller sabe que el mercado ha cambiado. Las mujeres buscan inspiración y comprensión, no solo productos. Lo que ocurre en Sevilla es, en esencia, un experimento: si este modelo conecta con las clientas sevillanas, la marca tendrá la fórmula para replicarlo. La pregunta que sobrevuela la inauguración es si la calidez humana y la asesoría personalizada son suficientes para que una firma centenaria siga siendo relevante cuando compite, al mismo tiempo, con el mundo digital y con sus propias décadas de historia.
Hunkemöller ha abierto las puertas de su nueva tienda en Torre Sevilla con un cambio que va más allá de la decoración. La marca holandesa de lencería, que lleva casi 140 años en el mercado, ha decidido reinventarse en Sevilla con un espacio de 171 metros cuadrados que representa su apuesta más ambiciosa por conectar con las mujeres de hoy. No es solo una tienda renovada; es el primer territorio donde la firma despliega su nuevo concepto global, un lugar pensado para que la compra de lencería sea algo más que una transacción.
La transformación responde a una estrategia deliberada. Brian Grevy, CEO de la compañía, lo explica así: durante casi 140 años, Hunkemöller ha acompañado a generaciones de mujeres en todas las etapas de sus vidas, no solo buscando el sujetador perfecto, sino piezas que se adapten a su estilo y ritmo. Ahora, la marca quiere seguir haciéndolo, pero de una manera más cercana, más contemporánea. Su misión es clara: ofrecer un producto funcional, bonito y asequible que refleje el estilo, el ánimo y la autenticidad de cada mujer.
El nuevo espacio en Torre Sevilla encarna esa visión. El interiorismo combina modernidad con calidez. La iluminación, los materiales, la disposición del espacio: todo está pensado para transmitir calma y cercanía. El equipo de la tienda ha sido formado para ofrecer asesoría totalmente personalizada, acompañando a cada clienta en la búsqueda de su ajuste perfecto. No es un detalle menor. En un sector donde el confort y la medida son fundamentales, la atención personalizada se convierte en el corazón de la experiencia.
Esta reapertura marca un antes y un después para Hunkemöller en España. La firma, fundada en Ámsterdam en 1886, opera hoy en 20 países con más de 800 tiendas. Su presencia es sólida en Europa, pero la compañía sabe que el mercado está cambiando. Las mujeres consumen de otra manera. Buscan inspiración, no solo productos. Quieren sentirse comprendidas, no solo vendidas.
La renovación de Sevilla es parte de una transformación más amplia que toca cuatro pilares. Primero, el nuevo concepto de tienda que redefine la experiencia de compra, haciéndola más relajada e inspiradora. Segundo, un enfoque en mercados clave con mira en la expansión internacional y la conexión con una comunidad global. Tercero, una colección renovada que celebra la diversidad y el estilo de vida de la mujer contemporánea, combinando diseño, comodidad y calidad. Cuarto, una nueva identidad visual y digital, con web y app rediseñadas, que unifica la experiencia Hunkemöller dentro y fuera de la tienda.
Lo que sucede en Torre Sevilla es, en realidad, un laboratorio. Si funciona aquí, si las mujeres sevillanas responden a este nuevo concepto, la marca tendrá un modelo para replicar en otros territorios. Hunkemöller lleva casi 140 años porque ha sabido adaptarse. Ahora, en un mundo donde el retail físico compite con el digital, donde la experiencia es tan importante como el producto, la firma apuesta por un espacio que sea punto de encuentro entre la innovación, la feminidad y el compromiso con todas las mujeres. La pregunta que queda es si ese compromiso, expresado en calidez y asesoría, es suficiente para que una marca centenaria siga siendo relevante en el mercado actual.
Citas Notables
Hunkemöller ha sido mucho más que una marca de lencería durante casi 140 años. Hemos acompañado a generaciones de mujeres en todas las etapas de su vida, ayudándolas a encontrar no solo el sujetador perfecto, sino también piezas que se adapten a su estilo, su ritmo y su forma de vivir.— Brian Grevy, CEO de Hunkemöller
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué una marca de lencería decide renovarse ahora, después de casi 140 años?
Porque el mercado ha cambiado. Las mujeres no solo buscan un producto; buscan una experiencia, una conexión. Hunkemöller se dio cuenta de que podía seguir vendiendo lencería de calidad, pero de una manera más cercana, más inspiradora.
¿Qué hace diferente esta tienda de Torre Sevilla de cualquier otra tienda de lencería?
El espacio está diseñado para que la compra sea relajada, no apresurada. La iluminación, los materiales, la disposición: todo transmite calma. Y el equipo está formado para ofrecer asesoría personalizada, no solo para vender.
¿Es suficiente la calidez y la atención para competir con el comercio electrónico?
Esa es la apuesta. En lencería, la medida y el confort son críticos. No puedes comprar un sujetador por internet sin saber cómo te queda. La tienda física, si ofrece asesoría real, tiene una ventaja que el digital no puede replicar fácilmente.
¿Qué significa que esta sea la primera tienda del nuevo concepto global?
Significa que Sevilla es el laboratorio. Si funciona aquí, si las mujeres responden bien, Hunkemöller tendrá un modelo para expandir a otros países. Es una prueba de que la marca puede reinventarse sin perder su esencia.
¿Cuál es el riesgo de esta transformación?
Que la nostalgia de lo que era Hunkemöller no sea suficiente para atraer a nuevas generaciones. O que el nuevo concepto sea demasiado diferente y pierda a las clientas leales. Es un equilibrio delicado.
¿Por qué Sevilla y no otra ciudad?
Torre Sevilla es un centro comercial importante, y Sevilla es un mercado relevante en España. Pero también es una ciudad donde la marca ya tenía presencia. Renovar aquí es una forma de decir: aquí empieza lo nuevo, pero sin olvidar lo que fuimos.