Durante dos mil millones de años, Andrómeda ha escrito su historia en la luz de sus estrellas, y el Telescopio Hubble acaba de aprender a leerla. Al catalogar más de 200 millones de soles individuales, los astrónomos descubrieron que nuestra galaxia vecina ha reducido su ritmo de creación estelar en un 80% durante los últimos 500 millones de años, con una caída especialmente pronunciada en las últimas décadas cósmicas. Como un corredor que descansa tras una maratón, Andrómeda parece recuperarse de un pasado frenético, y una pequeña galaxia satélite podría ser la responsable de haberle quitado