En pleno julio, los hospitales de Chincha y Pisco han salido al encuentro de sus comunidades no solo con herramientas de inspección, sino con la convicción de que ninguna campaña sanitaria perdura si no arraiga en la conciencia colectiva. La lucha contra el dengue en Ica revela una verdad antigua de la salud pública: el mosquito no es vencido en un día, sino en la suma de hábitos que una comunidad decide sostener. Cuando el equipo de salud se retira, lo que queda —o no queda— en las manos de las familias y los estudiantes es, en definitiva, la verdadera medida del esfuerzo.