En la aldea angoleña de Tchissamba, una mujer fue primero víctima de una violación colectiva durante una fiesta de casamiento, y luego asesinada por su propio esposo al enterarse de lo ocurrido. Su cuerpo permaneció oculto a orillas de un río durante ocho días antes de ser hallado. Este caso condensa, en una sola tragedia, la superposición brutal de la violencia sexual y la violencia doméstica: dos crímenes distintos que, al entrelazarse, borraron a una mujer de la vida. Angola investiga ahora ambos frentes, recordándonos que la impunidad en un crimen puede alimentar la devastación en otro.
Hombre mata a su esposa con katana tras enterarse de abuso sexual en Angola
Una mujer fue asesinada con una katana tras sufrir abuso sexual, dejando evidencia de la violencia de género sistémica en Angola.