Existe una enfermedad que avanza sin hacer ruido, destruyendo el hígado de adultos jóvenes mientras estos continúan sus vidas sin sospechar nada. La hepatitis B, transmitida por vías sexuales y sanguíneas, afecta principalmente a personas entre 20 y 40 años en Chile y en el mundo, una población que rara vez se percibe como vulnerable. La paradoja de esta infección es que sus consecuencias más graves —cirrosis, cáncer de hígado— son prevenibles, pero solo si se actúa antes de que el silencio del virus se convierta en daño irreversible.
Hepatitis B: la infección silenciosa que amenaza a adultos jóvenes sin síntomas
Sin información sobre víctimas específicas, pero la enfermedad puede evolucionar a cirrosis o cáncer de hígado si no se detecta oportunamente.