En el horizonte de la próxima década, Demis Hassabis —Premio Nobel de Química 2024 y director de Google DeepMind— vislumbra una transformación profunda en la relación entre la inteligencia artificial y el conocimiento humano: los sistemas dejarán de ser meros solucionadores de problemas para convertirse en formuladores de preguntas que aún no hemos sabido hacernos. Con la cautela de quien ha dedicado su vida a comprender tanto la mente biológica como la computacional, Hassabis advierte que la conciencia artificial, si llegara a emerger, podría pasar desapercibida ante nuestros ojos, no por su