ADN antiguo revela el brote de peste más antiguo conocido hace 5.500 años en Siberia

El brote de peste devastó comunidades de cazadores-recolectores, afectando especialmente a niños y adolescentes, con múltiples muertes simultáneas entre familiares cercanos.
El brote devastó a las comunidades de cazadores-recolectores de la época
Ruairidh Macleod describe el impacto de la peste más antigua conocida en poblaciones del lago Baikal hace 5.500 años.

El análisis de ADN en 46 cuerpos reveló Y. pestis en 18 individuos, con una tasa de infección superior a algunos brotes medievales. Las marmotas fueron probablemente la fuente zoonótica original, y la cepa antigua afectaba desproporcionadamente a niños de 8 a 12 años.

  • Dieciocho de cuarenta y seis cuerpos examinados portaban Yersinia pestis
  • La cepa data de hace 5.500 años en el lago Baikal, Siberia
  • La enfermedad afectaba desproporcionadamente a niños de 8 a 12 años
  • Las marmotas fueron probablemente la fuente zoonótica original

Investigadores descubrieron la cepa más antigua conocida de peste en restos de cazadores-recolectores del lago Baikal, datada hace 5.500 años, desafiando teorías previas sobre los orígenes del patógeno.

Hace cinco mil quinientos años, en las orillas boscosas del lago Baikal, una comunidad de cazadores-recolectores enfrentó una catástrofe silenciosa. Estos hombres y mujeres vivían de la caza de urogallos, ciervos y alces, de la pesca en aguas frías y de la recolección de marmotas. No sabían que estaban a punto de encontrarse con uno de los patógenos más devastadores que la humanidad jamás conocería.

Un análisis de ADN extraído de restos óseos en cuatro sitios de entierro de la región reveló la cepa más antigua documentada de Yersinia pestis, la bacteria causante de la peste. El descubrimiento, publicado esta semana en la revista Nature, reescribe completamente lo que creíamos saber sobre los orígenes de esta enfermedad. De los cuarenta y seis cuerpos examinados en el lago Baikal, dieciocho portaban la bacteria, una proporción de infección más alta que la registrada en algunas fosas de entierro de la Peste Negra medieval. El genetista evolutivo Eske Willerslev, de la Universidad de Copenhague, quien lideró la investigación, afirma que estos hallazgos transforman fundamentalmente nuestra comprensión de cómo un patógeno tan trascendental llegó a afectar a la humanidad.

Lo que hace este descubrimiento particularmente sorprendente es que desafía décadas de teoría científica. Durante mucho tiempo se asumió que los brotes graves de peste solo podían ocurrir después de que los humanos desarrollaran la agricultura y formaran asentamientos densamente poblados. La idea era que una enfermedad tan letal requería de ciudades, de multitudes, de las condiciones que solo la vida sedentaria podía crear. Pero aquí estaban los restos de cazadores-recolectores nómadas, dispersos en pequeños grupos por un paisaje remoto, y sin embargo devastados por la misma enfermedad que siglos después borraría ciudades enteras de Europa. Para Ruairidh Macleod, coautor del estudio y genetista de la Universidad de Oxford, fue una sorpresa total.

La cepa antigua poseía características genéticas distintas a las versiones posteriores de la peste. Carecía del gen que facilitaba la transmisión a través de pulgas, el mecanismo que haría que la enfermedad fuera tan letal en la Edad Media. Tampoco producía los dolorosos bubones en los ganglios linfáticos que caracterizaron a las epidemias posteriores. Sin embargo, tenía algo que las cepas modernas no tienen: una variante genética que causaba complicaciones inflamatorias graves en niños. Los registros de entierro lo confirman. Muchos de los cuerpos encontrados eran de menores, con una susceptibilidad particular en niños de ocho a doce años. En otros sitios de cazadores-recolectores del Baikal donde no se detectó peste, el patrón de mortalidad era completamente diferente. Macleod describe esto como una etapa de transición en la evolución del patógeno: ya era capaz de causar enfermedad grave, pero aún no poseía el arsenal completo de adaptaciones que lo harían verdaderamente pandémico.

La fuente del contagio apunta a las marmotas. Los investigadores encontraron colgantes hechos con los dientes frontales de estos roedores en los sitios de entierro, lo que sugiere que las marmotas no solo eran parte del ecosistema sino también del mundo cultural de estas personas. Es probable que el contacto cercano con animales infectados, ya sea durante la caza, la manipulación de cadáveres o el consumo de carne mal cocida, permitiera que la bacteria saltara a los humanos. Una vez dentro de la comunidad, la enfermedad se propagó de persona a persona, posiblemente a través de la tos, como ocurriría en brotes posteriores.

Lo que los datos revelan es una tragedia de proporciones comunitarias. Las infecciones por peste estaban generalizadas. Hermanos jóvenes fueron enterrados juntos en tumbas compartidas, lo que sugiere que murieron simultáneamente. Macleod observa que debe haber quedado al menos un puñado de sobrevivientes para enterrar a los muertos, y que estos sobrevivientes claramente sabían quién era quién en la comunidad, enterrando a los parientes cercanos juntos. El brote devastó estas comunidades de cazadores-recolectores de la época.

El segundo caso más antiguo conocido de peste data de hace entre cinco mil trescientos y cinco mil años en Letonia, a unos cinco mil kilómetros de distancia. Esto sugiere que la bacteria ya se estaba propagando por Eurasia en esos primeros milenios. Milenios después, la Plaga de Justiniano en el siglo VI y la Peste Negra en el siglo XIV matarían a porcentajes enormes de la población europea. Pero el viaje de este patógeno comenzó aquí, en las orillas del lago Baikal, donde una comunidad de cazadores-recolectores se encontró con un enemigo invisible que cambiaría el curso de la historia humana.

Los hallazgos cambian fundamentalmente la forma en que pensamos sobre los orígenes y el impacto temprano de uno de los patógenos más trascendentales de la humanidad
— Eske Willerslev, genetista evolutivo de la Universidad de Copenhague
Encontrar evidencia de un brote de peste letal a gran escala entre cazadores-recolectores fue una sorpresa total
— Ruairidh Macleod, genetista evolutivo de la Universidad de Oxford
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Inventor

¿Por qué es tan importante que encontremos esta cepa antigua de peste en cazadores-recolectores y no en poblaciones agrícolas?

Model

Porque durante décadas los científicos asumieron que la peste necesitaba ciudades densas para prosperar. Este descubrimiento demuestra que el patógeno era letal incluso en pequeños grupos dispersos en bosques remotos. Eso cambia completamente cómo entendemos la evolución de las enfermedades infecciosas.

Inventor

Mencionas que la cepa antigua carecía del gen para la transmisión por pulgas. ¿Cómo se propagaba entonces?

Model

Probablemente de humano a humano, a través de la tos y el contacto cercano. Lo que es fascinante es que aunque le faltaba ese mecanismo, tenía una variante genética que afectaba gravemente a los niños. Era letal de otras formas.

Inventor

¿Cómo sabemos que fueron las marmotas las que transmitieron la enfermedad?

Model

Los investigadores encontraron colgantes hechos con dientes de marmota en los entierros, lo que muestra que estas personas cazaban y manipulaban estos roedores regularmente. El contacto cercano durante la caza o al preparar la carne era la oportunidad perfecta para que el patógeno saltara a los humanos.

Inventor

El hecho de que hermanos jóvenes fueran enterrados juntos sugiere algo muy específico sobre cómo murieron.

Model

Exactamente. Murieron al mismo tiempo, probablemente en el mismo brote. Eso nos dice que la enfermedad se propagó rápidamente a través de la comunidad, matando a miembros de la misma familia casi simultáneamente. Los sobrevivientes sabían exactamente quién era quién cuando los enterraban.

Inventor

¿Qué nos dice el hecho de que dieciocho de cuarenta y seis cuerpos portaran la bacteria?

Model

Esa tasa de infección es extraordinariamente alta, más alta que en algunas fosas de la Peste Negra. En una comunidad pequeña de cazadores-recolectores, eso significa que la enfermedad fue devastadora, que afectó a una proporción enorme de la población en poco tiempo.

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