Noventa y un mil adultos mayores sin protección mientras el virus circula más que antes
En el corazón de Concepción, frente a su catedral, las autoridades sanitarias del Biobío tenderán un puente entre la protección disponible y quienes aún no la han alcanzado. El domingo 28 de junio, un operativo extraordinario de vacunación contra influenza y Covid-19 buscará cerrar una brecha que los promedios regionales tienden a ocultar: más de 91 mil adultos mayores y cerca de 3 mil embarazadas permanecen sin inmunizar mientras el virus circula con mayor intensidad que el año anterior. Es el reconocimiento de que las metas colectivas no bastan si los más vulnerables quedan al margen.
- La circulación viral en el Biobío creció un 5,8% respecto al año anterior, y la influenza ya es el segundo virus de mayor propagación acumulada en la región.
- Más de 91 mil adultos mayores y cerca de 3 mil embarazadas —los grupos con mayor riesgo de complicaciones graves— siguen sin vacunarse pese a que la campaña lleva semanas en marcha.
- El contraste es agudo: trabajadores de salud y educación superan el 85% de cobertura, mientras los segmentos más vulnerables registran los porcentajes más bajos.
- Las autoridades instalarán un punto de vacunación sin cita previa en el frontis de la Catedral de Concepción el domingo 28 de junio, de 10:00 a 13:00 horas, para eliminar las barreras de acceso.
- Solo se requiere cédula de identidad; la apuesta es captar a quienes no han podido o no han querido acudir a los centros de salud convencionales.
El domingo 28 de junio, entre las 10:00 y las 13:00 horas, la Seremi de Salud del Biobío y la Dirección de Administración de Salud municipal habilitarán un punto de vacunación extraordinario en el frontis de la Catedral de Concepción, con acceso por calle Caupolicán. Sin cita previa y con solo presentar la cédula de identidad, cualquier persona podrá recibir dosis contra la influenza y el Covid-19.
La iniciativa surge de una cobertura que, vista de cerca, revela desigualdades importantes. La región ha vacunado a 618.294 personas contra la influenza —un 72,68% de los grupos objetivo—, cifra alineada con el promedio nacional pero que esconde bolsones críticos: más de 91 mil adultos mayores y cerca de 3 mil embarazadas permanecen sin protección, precisamente quienes enfrentan mayor riesgo de complicaciones graves.
La seremi Cecilia Soto Ruiz reconoció que algunos grupos ya superaron las metas ministeriales, pero que la región debe intensificar esfuerzos en mayores de 60 años, embarazadas y niños de entre seis meses y cinco años. El contexto lo hace urgente: la circulación viral creció un 5,8% respecto al mismo período del año anterior, y la influenza se mantiene como el segundo virus de mayor propagación acumulada en el territorio.
Al elegir un lugar céntrico y eliminar los trámites previos, las autoridades apuestan por derribar las barreras que han mantenido rezagados a estos grupos. Es una admisión implícita de que el promedio regional puede enmascarar realidades locales más complejas, donde los más vulnerables siguen expuestos mientras el virus avanza.
El domingo 28 de junio, la Seremi de Salud del Biobío y la Dirección de Administración de Salud municipal abrirán un punto de vacunación extraordinario en el frontis de la Catedral de Concepción. Entre las 10:00 y las 13:00 horas, cualquier persona podrá acceder a dosis contra la influenza y el Covid-19 sin necesidad de cita previa. El acceso será por calle Caupolicán, y las autoridades piden que los asistentes lleven su cédula de identidad.
La iniciativa responde a un panorama de cobertura desigual en la región. Hasta ahora, 618.294 personas han recibido la vacuna contra la influenza en el Biobío, lo que representa el 72,68% de los grupos objetivo. Aunque esta cifra se alinea con el promedio nacional, quedan bolsones importantes sin protección: más de 91 mil adultos mayores y cerca de 3 mil embarazadas aún no han sido inmunizadas. Estos dos segmentos son considerados prioritarios porque enfrentan mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves si contraen el virus.
Cecilia Soto Ruiz, seremi de Salud del Biobío, reconoció que mientras algunos grupos ya superaron las metas establecidas por el Ministerio de Salud, la región necesita intensificar esfuerzos en tres frentes: personas mayores de 60 años, mujeres embarazadas y niños entre seis meses y cinco años. La urgencia es real: la circulación viral en la región creció un 5,8% comparada con el mismo período del año anterior, y la influenza se mantiene como el segundo virus de mayor propagación acumulada en el territorio.
El contraste en las coberturas es notable. Trabajadores de la educación, personal de salud público, usuarios y trabajadores de ELEAM, personas con enfermedades crónicas, y criadores de aves, cerdos y ganaderos ya alcanzaron o superaron el 85% de cobertura. En el extremo opuesto, adultos mayores, embarazadas, niños pequeños e integrantes de la estrategia Capullo presentan los porcentajes más bajos de vacunación.
Este operativo de tres horas busca derribar las barreras que han mantenido a estos grupos rezagados. Al instalar el punto de vacunación en un lugar céntrico y de fácil acceso, sin exigir trámites previos, las autoridades esperan captar a personas que no han logrado vacunarse en los centros de salud convencionales. Es un reconocimiento de que la cobertura nacional promedio oculta realidades locales más complejas, donde grupos vulnerables siguen sin protección mientras el virus circula con mayor intensidad que hace un año.
Citações Notáveis
Es necesario fortalecer la vacunación en personas mayores, embarazadas y niños de entre seis meses y cinco años— Cecilia Soto Ruiz, seremi de Salud del Biobío
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué decidieron hacer un operativo especial en la Catedral en lugar de simplemente reforzar los centros de salud existentes?
La Catedral es un lugar céntrico, de fácil acceso, sin las barreras administrativas de un consultorio. Muchas personas no van porque les cuesta llegar, porque no tienen cita, porque no saben dónde ir. Un domingo a media mañana, en un espacio público conocido, baja esas fricciones.
Pero 618 mil personas ya vacunadas suena como un número importante. ¿Por qué el énfasis en los que faltan?
Porque esos números ocultan quién quedó afuera. Noventa y un mil adultos mayores sin protección en una región donde el virus circula más que el año pasado. Eso no es un detalle administrativo, es gente en riesgo real.
¿Qué diferencia hay entre los grupos que ya alcanzaron 85% de cobertura y los que están rezagados?
Acceso y organización. Los trabajadores de educación y salud tienen empleadores que los vacunan en el trabajo. Los adultos mayores, especialmente si viven solos o en zonas alejadas, tienen que hacer el esfuerzo por su cuenta. Las embarazadas a veces no saben que pueden vacunarse. Los niños pequeños dependen de que sus padres los lleven.
¿Cuál es el riesgo real si no se cierra esa brecha antes del invierno?
La influenza ya es el segundo virus de mayor circulación en la región y creció 5,8% en el último año. Si esos 91 mil adultos mayores se enferman, muchos van a necesitar hospitalización. Las embarazadas sin vacuna pueden tener complicaciones graves. Es preventivo, pero también es urgente.
¿Crees que tres horas un domingo será suficiente?
Probablemente no. Pero es un comienzo, una señal de que las autoridades reconocen el problema. Lo importante es si esto se repite, si se abre más puntos, si se llega a los barrios donde vive la gente que falta vacunar.