En los humedales de California y en las granjas de Filipinas, el virus H5N1 está reescribiendo silenciosamente sus propias reglas de circulación: cambia de hospedadores, cruza océanos con las aves migratorias y golpea con una ferocidad que puede arrasar una parvada entera en días. Lo que los investigadores documentan hoy no es solo un dato epidemiológico, sino una advertencia sobre la fragilidad de los sistemas alimentarios ante un patógeno que viaja sin pasaporte y no respeta fronteras. La ciencia señala que la vigilancia coordinada entre el mundo silvestre y el doméstico ya no es opcional, s
H5N1 altera patrones de influenza aviar en aves acuáticas de América del Norte
En Filipinas, un brote de H5N1 en gallinas ponedoras causó mortalidad cercana al 95% en una semana, demostrando el impacto devastador del virus en poblaciones avícolas comerciales.