En las madrugadas de agosto de 2026, seis planetas del sistema solar se alinean a lo largo de la eclíptica, ofreciendo a quienes se levanten antes del alba un recordatorio silencioso de que el cosmos sigue su propio orden, indiferente al ritmo humano. Este desfile planetario —visible desde México entre las 05:35 y las 05:53 de la mañana— no es solo un fenómeno óptico, sino una invitación a contemplar la rareza de ciertos momentos que el universo no repetirá pronto.