En las profundidades del océano, Google tiende nuevas arterias digitales que unirán continentes y culturas: tres cables submarinos —Alisios, Canoa y OlaLuz— formarán una red resiliente entre América Latina, el Caribe, Estados Unidos y Europa. Más que infraestructura técnica, el proyecto Americas Connect representa una apuesta por la continuidad de los servicios que sostienen la vida moderna, desde la banca hasta la medicina a distancia. Chile, elegido como ancla sudamericana de esta expansión, consolida su lugar en el mapa digital global como un nodo de confianza para la economía del siglo XXI