En el cruce entre la seguridad pública y la autonomía castrense, el Gobierno chileno abrió un diálogo con los generales auditores de las tres ramas de las Fuerzas Armadas para despejar las dudas que rodean un nuevo estado de excepción constitucional. La reunión, mediada por la presidenta del Senado, revela cuánto depende el éxito de una reforma de la confianza institucional: sin claridad sobre la cadena de mando y las atribuciones militares, los votos necesarios en el Senado podrían escurrirse antes de que el texto llegue a debatirse. Chile negocia, una vez más, los límites entre el orden civi