En Argentina, la tensión entre soberanía territorial y apertura económica volvió a manifestarse cuando el gobierno de Javier Milei retiró el capítulo más polémico de su proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada: aquel que habría flexibilizado los límites a la compra de tierras rurales por extranjeros. La movilización ciudadana bajo el lema 'La patria no se vende' y las advertencias académicas sobre el riesgo a los bienes comunes recordaron que hay territorios —literales y simbólicos— que las sociedades defienden con una intensidad que trasciende la lógica del mercado. La retira