En un país donde millones de voces circulan de forma anónima, el Estado mexicano ha comenzado a poner nombre a cada línea telefónica. La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones inició la suspensión gradual de líneas con terminación 0 que no completaron su registro obligatorio, dejando en claro que el silencio es temporal: la línea no se pierde, solo espera a que su dueño se identifique. Detrás de la medida, una promesa de seguridad pública y un calendario que avanza sin pausa hacia los 76.5 millones de usuarios que aún no han respondido al llamado.
Gobierno aclara: líneas suspendidas por falta de vinculación se reactivan al completar registro
Potencial interrupción de servicios de comunicación para millones de usuarios que no completen el registro obligatorio en los plazos establecidos.