A los 82 años, George Lucas contempla la inteligencia artificial no como una ruptura con el pasado del cine, sino como el último eslabón de una larga cadena de transformaciones tecnológicas que siempre encontraron resistencia antes de ser absorbidas. Desde las páginas de A Rabbit's Foot, el creador de Star Wars sostiene que la IA simplificará la creación audiovisual de manera inevitable, pero advierte que la tecnología nunca podrá sustituir la responsabilidad humana ni la visión original del artista. Su voz llega en un momento en que Hollywood debate si el progreso técnico enriquece o erosiona