La economía está bastante mal y parece difícil ganar dinero
La Generación Z china prioriza el ahorro sobre el consumo, con 1,5 millones de publicaciones sobre estrategias de ahorro en redes sociales y depósitos mensuales que se duplicaron en 2024. El desempleo juvenil del 21,3% en 2023 y la crisis inmobiliaria han generado pesimismo generalizado, llevando a jóvenes a buscar empleos públicos estables en lugar de aspiraciones corporativas.
- 1,5 millones de publicaciones sobre ahorro en redes sociales chinas con 130 millones de visualizaciones
- Depósitos mensuales de jóvenes se duplicaron de mayo a finales de 2024
- Desempleo juvenil alcanzó 21,3% en junio de 2023
- Jóvenes ahorran entre 50% y 80% de sus salarios mensuales
- PIB de China creció 5,0% en 2024
Jóvenes chinos menores de 30 años intensifican el ahorro ignorando llamados del régimen para aumentar consumo, generando preocupación sobre la demanda interna y el crecimiento económico sostenido.
En las redes sociales chinas, un fenómeno silencioso está ganando fuerza entre los menores de treinta años: la obsesión por ahorrar. En Xiaohongshu, la plataforma de redes sociales donde los influencers comparten consejos sobre la vida cotidiana, han aparecido más de 1,5 millones de publicaciones dedicadas a estrategias de ahorro, acumulando 130 millones de visualizaciones. Los jóvenes intercambian trucos para reducir gastos, transforman la frugalidad en un estilo de vida aspiracional, y celebran cada yuan guardado como una victoria pequeña pero significativa.
Esta tendencia no es nueva, pero se ha intensificado. Comenzó durante la pandemia, cuando la incertidumbre obligó a muchos a ser cautelosos. Luego llegó la crisis del mercado inmobiliario, que golpeó las esperanzas de una generación que había visto a sus padres prosperar comprando propiedades. Ahora, años después, el ahorro se ha convertido en algo más que una precaución: es una filosofía. Ava Su, de veintiséis años, trabaja en Alibaba con un salario que ella misma describe como "cómodo". Pero la industria tecnológica le parece inestable, así que ha fijado una meta de ahorro de 2 millones de yuanes —aproximadamente 273.512 dólares— equivalente a cien veces su salario mensual. "La economía está bastante mal y parece difícil ganar dinero, así que creo que es importante proteger mi billetera", explicó.
Los números confirman lo que se ve en las redes. El fondo de mercado monetario Yu'e Bao, integrado en la aplicación de pagos Alipay, registra el comportamiento de millones de usuarios jóvenes. A finales de 2024, los nacidos después del año 2000 realizaban un promedio de veinte depósitos mensuales, el doble de lo que hacían en mayo del mismo año. El saldo promedio en sus cuentas alcanzó casi 3.000 yuanes —unos 410 dólares—, un 50% más que un año y medio antes. Son cifras que revelan un cambio de mentalidad profundo.
Pero este cambio preocupa a los economistas. Cuando los jóvenes ahorran en lugar de gastar, la demanda interna se debilita. Y China necesita que esa demanda sea fuerte. El gobierno ha hecho llamados explícitos para que los ciudadanos consuman más, para que impulsen el crecimiento desde adentro. Gary Ng, economista senior de Natixis en Hong Kong, advierte que si esta tendencia se profundiza, podría intensificar la competencia de precios entre empresas, alimentar la desinflación y, finalmente, desacelerar el crecimiento potencial de la segunda economía más grande del mundo.
Detrás del ahorro hay una realidad más dura: el desempleo juvenil. En junio de 2023, la tasa de desempleo entre jóvenes de dieciséis a veinticuatro años alcanzó un récord del 21,3%. El gobierno dejó de publicar esos números después de eso, pero una medición recalibrada mostró una tasa del 15,7% en diciembre de 2024. Esos porcentajes representan millones de personas jóvenes sin trabajo o con empleos precarios. Muchos han abandonado las aspiraciones corporativas y buscan ahora empleos en el sector público o en empresas estatales, lo que los chinos llaman trabajos de "tazón de arroz de hierro" por su estabilidad garantizada. Lily Li, de veintiséis años, enseña inglés en Shenzhen. Gana más de 10.000 yuanes mensuales —alrededor de 1.364 dólares—, pero ahorra el 80% de su salario. Eligió la estabilidad sobre cualquier otra cosa.
Esta generación habla de sí misma con un humor amargo. Usan términos como "tang ping", que significa "estar acostado", para describir la sensación de rendirse ante una competencia que parece sin sentido. Hablan de "involución", una palabra que captura la idea de estar atrapado en un ciclo de esfuerzo que no lleva a ningún lado. Son expresiones que revelan un pesimismo que contrasta radicalmente con el optimismo y los hábitos de gasto de las generaciones anteriores.
El crecimiento económico de China fue del 5,0% en 2024, una cifra respetable pero que oculta tensiones subyacentes. Los economistas proyectan una desaceleración en los próximos años. Con el consumo debilitado y una generación entera priorizando el ahorro sobre el gasto, el desafío para mantener un crecimiento sostenido se vuelve más agudo. El régimen puede hacer llamados al consumo, pero no puede obligar a los jóvenes a gastar dinero que sienten que necesitan guardar para sobrevivir.
Citas Notables
La economía está bastante mal y parece difícil ganar dinero, así que creo que es importante proteger mi billetera— Ava Su, trabajadora de Alibaba de 26 años
Esta tendencia podría intensificar la competencia de precios, alimentar la desinflación y desacelerar el crecimiento potencial de China— Gary Ng, economista senior de Natixis en Hong Kong
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué estos jóvenes ahorran tanto si ganan salarios decentes?
Porque "decente" no se siente seguro. La industria tecnológica es inestable, el desempleo juvenil fue del 21% hace poco, y el mercado inmobiliario colapsó. Ahorrar se convirtió en la única forma de sentir control.
Pero si todos ahorran, ¿quién compra las cosas que las empresas producen?
Exactamente. Ese es el problema que mantiene despiertos a los economistas. China necesita que la demanda interna impulse el crecimiento, pero la generación joven está haciendo exactamente lo opuesto.
¿Es esto una rebelión contra Xi Jinping?
No es una rebelión consciente. Es supervivencia. Los jóvenes simplemente no creen que el futuro sea seguro, así que protegen lo que tienen. El gobierno pide consumo, pero la realidad económica pide cautela.
¿Qué significa que abandonen aspiraciones corporativas por empleos públicos?
Significa que renuncian a la posibilidad de ganar más dinero a cambio de garantía laboral. Es un cambio de valores. Antes querían prosperar; ahora quieren simplemente no caer.
¿Puede China sostener su crecimiento económico si esto continúa?
Los economistas dicen que no. Si los jóvenes no gastan, la demanda cae, los precios bajan, la inflación se debilita, y todo el motor económico se ralentiza. Es un círculo vicioso que es difícil de romper.