El estómago guarda memoria de cada hábito descuidado: el alcohol, el tabaco, el estrés sostenido y la automedicación van erosionando silenciosamente la mucosa que lo protege, hasta que la gastritis se instala como señal de alerta. Especialistas advierten que esta inflamación, frecuente y subestimada, no es un malestar menor sino el umbral desde el cual pueden desarrollarse úlceras gástricas e incluso cáncer, una enfermedad de alta prevalencia en Chile. La prevención no exige gestos heroicos, sino la acumulación de decisiones cotidianas que el cuerpo, con el tiempo, agradece.