García Montero y Jonás Trueba cierran la Feria del Libro de Granada con literatura, música y memoria

La feria se afirma como punto de encuentro donde la literatura, la música, la ciencia y la memoria convergen
Granada cierra su Feria del Libro 2026 con una programación que honra el pasado mientras abre espacios para nuevas voces.

En su último día, la Feria del Libro de Granada no se despide con un simple cierre de puertas, sino con un gesto de continuidad: reúne a poetas, cineastas, historiadores y científicos bajo el mismo cielo festivo del Día de la Cruz. Luis García Montero y Jonás Trueba encarnan ese impulso de una ciudad que, al celebrar sus libros, también se celebra a sí misma. La memoria de Almudena Grandes, los talleres para niños y la recuperación de voces olvidadas recuerdan que una feria del libro es, en el fondo, un acto colectivo de resistencia contra el olvido.

  • La feria afronta su jornada final coincidiendo con el Día de la Cruz, cuando Granada ya hierve de visitantes y celebraciones, lo que convierte el recinto en un cruce de corrientes festivas y culturales.
  • García Montero y Jonás Trueba protagonizan las presentaciones más esperadas, pero la programación no se agota en los grandes nombres: el debate sobre narrativa, la poesía y el patrimonio femenino de la Alhambra compiten por la atención del público.
  • El homenaje a Almudena Grandes, con proyección de documental y entrada libre en el Palacio de los Condes de Gabia, introduce una nota de emoción colectiva que trasciende la lógica comercial del evento.
  • Talleres infantiles, ciencia ciudadana y la recuperación de autores andaluces olvidados consolidan la apuesta de la feria por ser un espacio intergeneracional, no solo un escaparate de novedades editoriales.
  • Al cerrar su edición 2026, la feria deja la impresión de haber ampliado su propio perímetro: literatura, música, ciencia y memoria cultural han convivido en un mismo recinto durante todo el fin de semana.

El sábado 2 de mayo, Granada cierra la Feria del Libro 2026 en pleno Día de la Cruz, cuando la ciudad ya bulle de visitantes. En ese ambiente de fiesta doble, la feria despliega su programación más densa: Luis García Montero presenta su novela 'La mejor edad' en el pabellón principal, mientras el cineasta Jonás Trueba reflexiona sobre el cine como experiencia vital a través de 'El viento sopla donde quiere'. Junto a ellos, autores como Andrés Neuman y Cristina Pérez Valverde debaten sobre el Máster de Mediación Ficcional, convirtiendo las presentaciones en conversaciones sobre cómo contamos y leemos la realidad.

El Pabellón Andalucía mantiene su vocación familiar desde la mañana, con talleres de animación a la lectura para los más pequeños. Para el público adulto, María Elena Díez Jorge presenta 'Alhambra en femenino', una obra que rescata la memoria de las mujeres vinculadas al monumento a lo largo de los siglos, devolviendo visibilidad a historias que la narrativa dominante había dejado en la sombra.

La tarde suma literatura y música: presentaciones de poesía, homenajes a músicos románticos y la recuperación de la colección Mirto Patrimonio Literario, que trae de vuelta la obra del desaparecido Gerardo Rosales. Uno de los momentos más emotivos llega en el Palacio de los Condes de Gabia, donde se proyecta el documental 'Almudena', de Azucena Rodríguez, con entrada libre y la presencia de García Montero. El gesto resume bien lo que la feria quiere ser: no solo un mercado de libros, sino un espacio donde se honra a quienes ya no están.

El Área de la Ciencia completa el cuadro con talleres infantiles y propuestas de ciencia ciudadana sobre reciclaje. En su tramo final, la Feria del Libro de Granada se afirma como punto de encuentro donde literatura, música, ciencia y memoria cultural convergen bajo el mismo cielo andaluz.

El sábado 2 de mayo, Granada vuelve a llenar sus calles de libros, música y encuentros. La Feria del Libro cierra su edición 2026 en un fin de semana particularmente denso: coincide con el Día de la Cruz, cuando la ciudad se transforma en un hervidero de visitantes y celebraciones. En ese contexto de fiesta urbana, la feria trae a algunos de sus nombres más esperados. Luis García Montero, poeta y narrador granadino, presenta su última novela, La mejor edad, en el pabellón principal. Junto a él, el cineasta y escritor Jonás Trueba reflexiona sobre el cine como experiencia vital a través de su obra El viento sopla donde quiere. No son presentaciones aisladas: forman parte de una programación que busca consolidar el recinto ferial como espacio donde generaciones distintas se encuentran alrededor de la lectura y la cultura.

La mañana arranca con intensidad. Además de las dos presentaciones centrales, el pabellón principal acoge un encuentro sobre el Máster de Mediación Ficcional, donde autores como Andrés Neuman, Cristina Pérez Valverde, Antonio César Morón y Jesús Ortega reflexionan sobre las formas de narrar y leer la realidad. Es una propuesta que va más allá del simple acto de firma: busca conversar sobre cómo contamos historias, cómo las leemos, qué significan en nuestras vidas.

Mientras tanto, el Pabellón Andalucía mantiene su apuesta por las familias desde primera hora. Talleres participativos y actividades de animación a la lectura basadas en enigmas, cuentos y creatividad ocupan el espacio matinal. Para el público adulto, María Elena Díez Jorge presenta Alhambra en femenino: espacios y lugares, una obra que recupera la memoria de las mujeres vinculadas al monumento a lo largo de los siglos. Es un trabajo de rescate: devuelve a la visibilidad historias que el tiempo y la narrativa dominante habían dejado en la sombra, aportando una mirada necesaria sobre cómo entendemos el patrimonio.

La tarde combina literatura y música. El Pabellón Andalucía acoge la presentación de Mujer de agua y otras navegaciones, de Carlos Andreoli, y un homenaje a Miguel Gallardo, músico romántico, presentado por Jesús Gallardo. En la Sala Zaida, dentro del ciclo de Lecturas Violetas, Marina Tapia presenta Nômade, una obra que explora identidad y memoria desde la poesía. También se recupera la colección Mirto Patrimonio Literario, que trae de vuelta la obra del desaparecido autor Gerardo Rosales. Álvaro Salvador presenta Paseos por Granada, y hay un acto de recuerdo a José G. Ladrón de Guevara, poniendo en valor su legado poético.

Uno de los momentos más emotivos del día tendrá lugar en el Palacio de los Condes de Gabia. Allí se proyectará el documental Almudena, dirigido por Azucena Rodríguez, que contará con la presencia de su directora y de Luis García Montero. El acto es un homenaje a la escritora Almudena Grandes, con entrada libre hasta completar aforo. Es el tipo de gesto que marca una feria: no solo vende libros, sino que honra a quienes ya no están, mantiene viva su memoria en el espacio público.

El Área de la Ciencia sigue siendo uno de los grandes atractivos del evento. Talleres infantiles, propuestas de ciencia ciudadana sobre reciclaje y encuentros divulgativos acercan el conocimiento científico al público de forma accesible y participativa. La feria, en su tramo final, se afirma como algo más que un mercado: es un punto de encuentro donde la literatura, la música, la ciencia y la memoria cultural convergen en un mismo espacio, en un mismo fin de semana, bajo el cielo de Granada.

La feria consolida el recinto como punto de encuentro intergeneracional en su tramo final
— Programación oficial de la Feria del Libro de Granada
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué una feria de libro elige cerrar su edición precisamente el fin de semana del Día de la Cruz? ¿No es arriesgado competir con esa celebración?

Model

No es competencia. Es sincronía. Granada se llena de gente ese fin de semana, hay movimiento, hay ánimo de salir a la calle. La feria aprovecha ese momento, se mete en la fiesta de la ciudad. Es inteligente: llega a gente que quizá no hubiera venido solo por libros.

Inventor

Veo que hay mucho énfasis en recuperar memoria: Almudena Grandes, Gerardo Rosales, José G. Ladrón de Guevara. ¿Es eso parte de la identidad de esta feria?

Model

Parece serlo. No es solo presentar lo nuevo. Es decir: estos autores existieron, escribieron, dejaron huella. No desaparecen porque mueran. Una feria que honra a sus muertos es una feria que entiende que la literatura es conversación entre generaciones.

Inventor

¿Y el énfasis en las mujeres? Veo a Almudena Grandes, a María Elena Díez Jorge con su trabajo sobre las mujeres en la Alhambra, a Marina Tapia...

Model

Es una corrección necesaria. Durante siglos, la historia se contó desde una perspectiva. Ahora hay autoras que dicen: espera, nosotras también estuvimos ahí, nosotras también escribimos, nosotras también vivimos en esos espacios. La feria les da voz.

Inventor

¿Qué tipo de lector viene a una feria así? ¿Es para especialistas o para cualquiera?

Model

Para cualquiera. Hay talleres para niños, hay ciencia ciudadana, hay enigmas y cuentos. Pero también hay reflexión seria sobre cómo narramos la realidad. La feria no elige: acoge a todos. Eso es lo que significa ser intergeneracional.

Inventor

¿Qué queda después de que cierre el sábado?

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Quedan libros vendidos, claro. Pero quedan también conversaciones, encuentros, la sensación de que la memoria importa, de que las historias que contamos hoy son las que otros leerán mañana.

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