El Gobierno habla, pero no actúa
En el cruce entre la ética internacional y la aritmética parlamentaria, Gabriel Rufián recuerda que las palabras sin consecuencias no son política, sino teatro. La declaración de genocidio por parte de la ONU sobre lo ocurrido en Gaza exige, a su juicio, algo más que ausencias en festivales de música: exige el aislamiento diplomático de Israel. Mientras el Gobierno español mide sus pasos entre promesas y coaliciones, ERC señala la distancia que separa lo dicho de lo hecho.
- La ONU declaró genocidio lo ocurrido en Gaza hace apenas 24 horas, y Rufián exige que esa palabra tenga peso real en la política exterior española.
- El Gobierno prometió romper relaciones con Israel y bloquear el paso de armamento por puertos españoles, pero tres días después esas promesas siguen sin materializarse.
- Medidas como no asistir a Eurovisión o estudiar ausentarse del Mundial de 2026 son, para Rufián, gestos simbólicos que no alcanzan la gravedad del momento.
- Rufián advierte que Junts lleva un año votando con el PP en asuntos clave, y que su predicción de hace año y medio —un gobierno popular con apoyo de Junts— ya se está cumpliendo.
- El tablero político español se reordena en silencio: los socios del Gobierno presionan desde la izquierda mientras Junts inclina la balanza desde otro ángulo.
El miércoles 17 de septiembre, Gabriel Rufián compareció ante las cámaras para evaluar las medidas del Gobierno español frente al conflicto en Gaza. El Ejecutivo ha decidido no participar en Eurovisión si Israel concurre, y estudia no enviar delegación al Mundial de 2026. Para Rufián, eso no es suficiente.
Desde ERC, la posición es nítida: España debe romper relaciones diplomáticas con Israel. La ONU acaba de declarar que lo ocurrido en Gaza constituye un genocidio, y esa declaración, argumenta Rufián, obliga a tratar a Israel como estado genocida. Al mismo tiempo, fue cuidadoso en aclarar que condenar a Israel no implica ignorar que Hamás es un grupo terrorista ni que el ataque del 7 de octubre fue un acto de terror. Las dos verdades coexisten.
Lo que más le incomoda es la brecha entre el discurso y los hechos. Hace tres días, el presidente del Gobierno prometió romper relaciones con Israel y prohibir el paso de barcos con armamento israelí por puertos españoles. Esas promesas, dijo Rufián, se han evaporado en declaraciones sin consecuencias.
Durante la entrevista, Rufián también recuperó una predicción propia: hace año y medio anticipó que el PP gobernaría España con el apoyo directo o indirecto de Junts. Hoy, señaló, ese escenario ya se perfila. Junts lleva meses votando junto al PP en asuntos como la jornada laboral, y el pronóstico ya no parece tan descabellado.
Sobre la situación de José Luis Ábalos como diputado del grupo mixto, Rufián fue escueto: él no estaría en esa posición, pero reconoce que no se puede forzar la dimisión de un diputado. Si hay financiación ilegal de por medio, la respuesta es que los ciudadanos voten y decidan. La última palabra, siempre, es de los electores.
El miércoles 17 de septiembre, Gabriel Rufián, portavoz de ERC, se sentó frente a las cámaras de 'La mirada crítica' para hablar de las medidas que el Gobierno español ha puesto en marcha contra Israel en respuesta al conflicto con Palestina. El Ejecutivo ha decidido que España no asistirá a Eurovisión si Israel participa en el festival, y está considerando no enviar delegación al Mundial de Fútbol de 2026 si la situación lo requiere. Pero para Rufián, estas acciones se quedan cortas.
Desde ERC, explicó, la posición es clara: España debe romper relaciones diplomáticas con Israel. No es una exigencia partidista, argumentó, sino un llamado de la comunidad internacional. Hace apenas un día, la ONU había declarado que lo que ocurre en Gaza constituye un genocidio. Esa declaración, en su opinión, debería llevar al aislamiento de Israel como estado genocida y terrorista. Pero Rufián fue cuidadoso en matizar su postura: condenar a Israel no significa ignorar que Hamás es un grupo terrorista, ni que el ataque del 7 de octubre fue un acto terrorista. Ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo.
Lo que le molesta a Rufián es la brecha entre las promesas y la realidad. Hace tres días, dijo, el presidente del Gobierno prometió romper relaciones con Israel y prohibir que barcos cargados con armamento israelí atravesaran puertos españoles. Esas promesas, sin embargo, se han convertido en meras declaraciones sin consecuencias. El Gobierno habla, pero no actúa.
Durante la entrevista, Rufián también lanzó una predicción política que ha generado atención. Hace año y medio, afirmó, ya había dicho algo que sorprendería a muchos: que el Partido Popular gobernaría España con el apoyo directo o indirecto de Junts. Ese pronóstico, según él, ya se está cumpliendo. Junts lleva un año votando con el PP en cuestiones como la jornada laboral, y nadie parece sorprenderse.
Cuando se le preguntó sobre la permanencia de José Luis Ábalos como diputado del grupo mixto, Rufián fue directo. Él no estaría en esa posición, dijo, pero reconoce que no se puede obligar a un diputado a dimitir. Si se demuestra que hay financiación ilegal de por medio, entonces la solución es que la ciudadanía vote y decida. La responsabilidad, en última instancia, recae en los electores.
Las palabras de Rufián reflejan una tensión dentro del Gobierno: entre las demandas de sus socios parlamentarios y la capacidad o disposición de cumplirlas. Para ERC, las medidas contra Israel son insuficientes. Para el Gobierno, parecen ser el máximo que puede hacer sin romper su coalición. Y mientras tanto, Junts sigue siendo una pieza clave en el tablero político español, capaz de inclinar la balanza hacia donde quiera.
Citações Notáveis
Se tiene que aislar a Israel como estado genocida y terrorista que es, y eso no te exime de condenar que Hamás es un grupo terrorista— Gabriel Rufián, portavoz de ERC
El presidente del Gobierno prometió hace 3 días que iba a romper relaciones con Israel, pero se ha quedado en una mera declaración— Gabriel Rufián
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Rufián insiste tanto en que el Gobierno no cumple sus promesas sobre Israel?
Porque para ERC, las medidas actuales son teatro político. El Gobierno dice que se opone a Israel, pero sigue permitiendo que barcos con armas israelíes pasen por puertos españoles. Es la diferencia entre hablar y actuar.
¿Cree que España realmente podría romper relaciones diplomáticas con Israel?
Políticamente, es complicado. El Gobierno necesita mantener el equilibrio entre sus socios. ERC lo sabe, por eso presiona. Pero romper relaciones tendría consecuencias económicas y diplomáticas que el Ejecutivo probablemente no quiere asumir.
¿Qué significa que Junts vote con el PP sin que nadie se sorprenda?
Significa que la política española está más fragmentada de lo que parece. Los bloques tradicionales se disuelven. Junts negocia con quien sea según sus intereses, y eso le da poder desproporcionado.
¿Por qué Rufián menciona a Ábalos en este contexto?
Porque muestra que hay grietas en el Gobierno. Si hay sospechas de financiación ilegal, eso debilita la credibilidad del Ejecutivo cuando habla de ética y transparencia. Es un punto de presión.
¿Cree que la predicción de Rufián sobre el PP y Junts se hará realidad?
Ya está sucediendo en pequeña escala. Si el PP llega al poder, Junts será un socio imprescindible. Rufián simplemente está nombrando lo que ya ve ocurrir.