En un momento en que la violencia y la extorsión amenazan la circulación cotidiana de personas y mercancías, la presidenta Keiko Fujimori reunió a los gremios del transporte peruano para tender puentes entre el Estado y quienes mueven al país. Las medidas anunciadas el 22 de agosto buscan articular regulación, seguridad ciudadana y tecnología en una respuesta que reconoce que ninguna institución puede enfrentar sola la criminalidad organizada. En el fondo, el encuentro revela una verdad antigua: la confianza entre gobernantes y trabajadores debe construirse en la misma mesa donde se nombran lo