En el corazón del verano austral, el Congreso peruano renovó las autoridades que conducirán sus dos cámaras hasta 2027, un acto que va más allá del protocolo: es la redistribución del poder que moldea leyes, prioridades y la convivencia entre el Legislativo y el Ejecutivo. Miguel Torres, respaldado por la derecha parlamentaria, presidirá el Senado por apenas un voto de diferencia, mientras que Óscar Reto Otero liderará Diputados con una coalición más amplia. En ambos casos, los elegidos prometieron combatir la corrupción, aunque la historia peruana sabe bien que las promesas se miden en actos,