En toda democracia representativa, el control de las comisiones parlamentarias es el verdadero mapa del poder: quien preside las comisiones decide qué se debate, cuándo y cómo. Esta semana, la Cámara de Diputados del Perú formalizó ese mapa, con Fuerza Popular —la bancada más numerosa— asumiendo la conducción de seis comisiones ordinarias y no ordinarias, mientras las demás fuerzas reciben espacios proporcionales a su peso político. El reparto no es solo administrativo; es la arquitectura sobre la cual se construirá la agenda legislativa del país en los próximos meses.