En un momento en que emprender parece cada vez más lejano para muchos, el mercado de franquicias de servicios ofrece una puerta de entrada más accesible: desde tres mil dólares, frente a los treinta o cuarenta mil que exigían los modelos tradicionales. Esta transformación, impulsada por la digitalización y la eficiencia operativa, no elimina el riesgo, pero lo redistribuye hacia donde siempre ha residido: en la disciplina y el criterio de quien decide actuar.