En pleno verano europeo, Francia enfrenta incendios forestales que, aunque intensos en puntos concretos de Nueva Aquitania, permanecen contenidos en una fracción mínima de su vasto territorio. Las autoridades han logrado estabilizar los focos principales en el norte de Landas y el sur de Gironda, permitiendo el regreso de evacuados y la continuidad de la vida turística en la gran mayoría del país. Es el recordatorio perenne de que la naturaleza y la civilización negocian constantemente sus límites, y de que la resiliencia colectiva —de bomberos, operadores turísticos y comunidades— es la que s
Francia asegura que los incendios están localizados y la mayoría de destinos turísticos permanecen abiertos
Miles de vecinos fueron evacuados en el sur de Gironda, aunque las autoridades han autorizado el regreso a numerosos pueblos.