En un estado que lleva casi tres décadas bajo dominio republicano, Florida abrió sus urnas para unas primarias que moldearán el futuro político del tercer estado más poblado de la nación. Con Ron DeSantis llegando al límite constitucional de su mandato y Marco Rubio habiendo abandonado su escaño para servir como secretario de Estado, dos de los puestos más poderosos del estado quedan en disputa. La jornada, marcada por una participación anticipada sorprendentemente baja en el sur del estado, recuerda que incluso en los momentos de mayor transformación política, la democracia depende del acto í