Cada verano, en silencio, muchas mujeres enfrentan un malestar que consideran menor pero que la fisioterapeuta Lola Ibáñez sitúa en el centro de la salud femenina: el estreñimiento funcional. Lo que parece un problema digestivo estacional es, en realidad, una presión sostenida sobre el suelo pélvico que puede derivar en incontinencia, prolapsos y dolor crónico. La sabiduría clínica aquí no está en el laxante, sino en comprender que el cuerpo es un sistema donde el intestino, el diafragma y la musculatura pélvica conversan constantemente.