FIFA lucha por vender 180 mil entradas faltantes a dos días del Mundial 2026

Estadios parcialmente vacíos durante la fase de grupos
Un escenario poco común para una Copa del Mundo que ahora es una posibilidad real.

A dos días de que el mundo pose su mirada sobre los estadios del Mundial 2026, la FIFA enfrenta una paradoja poco vista en la historia del fútbol: 180 mil entradas sin vender en su propia plataforma de reventa, con precios que han cedido un 20% en apenas un mes. Lo que debería ser el umbral de una fiesta global se convierte, en cambio, en un espejo que refleja los límites del acceso económico y las tensiones entre el espectáculo masivo y el aficionado común. El torneo más grande del fútbol aún busca llenar sus gradas antes de que suene el primer silbato.

  • A 48 horas del inicio, la FIFA tiene 180 mil boletos sin colocar, una cifra inédita para un evento de esta escala en vísperas de su arranque.
  • Los precios de reventa han caído 20% en el último mes, señal inequívoca de que la demanda real está muy por debajo de las proyecciones originales.
  • Los partidos de Estados Unidos como anfitrión —que históricamente se agotan primero— concentran una parte significativa de los boletos disponibles, revelando una fractura entre expectativa y realidad.
  • Selecciones como Brasil, México y Colombia sostienen una demanda más firme, pero no alcanzan a compensar el volumen total de entradas sin vender.
  • La FIFA enfrenta ahora el riesgo concreto de estadios semivacíos durante la fase de grupos, un golpe tanto logístico como simbólico para el torneo que se presenta como el más grande de la historia.

Con apenas dos días para el inicio del Mundial 2026, la FIFA enfrenta un problema inusual: 180 mil entradas todavía disponibles en su plataforma oficial de reventa. El hallazgo, revelado por el Financial Times tras analizar el mercado de boletos, abre preguntas incómodas sobre cómo lucirán los estadios en la fase de grupos.

Históricamente, la demanda de entradas se acelera conforme se acerca el torneo. Esta vez ocurre lo contrario: los precios en el mercado secundario han caído 20% en el último mes, señal clara de que el interés no alcanza los niveles esperados. Desde el inicio del proceso de venta, los aficionados cuestionaron los costos —desde 100 dólares el boleto más accesible hasta 6.370 en la tarifa original— que con la reventa se volvían aún más inalcanzables para el hincha común.

Lo más revelador es la geografía de esa disponibilidad: los partidos de Estados Unidos como anfitrión, que en cualquier Copa del Mundo anterior se habrían agotado de inmediato, aún cuentan con miles de boletos sin vender. En contraste, encuentros de Brasil, México o Colombia mantienen una demanda más sólida, aunque insuficiente para compensar el total.

El resultado es un escenario poco común para una Copa del Mundo: la posibilidad real de estadios sin lleno durante los primeros partidos. Para un evento que se promociona como el más grande del fútbol mundial, esa perspectiva representa un desafío de imagen y logística que la FIFA deberá resolver en las próximas horas.

Con apenas dos días para que comience el Mundial 2026, la FIFA se enfrenta a un problema inusual para un torneo de esta envergadura: todavía tiene 180 mil entradas sin vender en su plataforma oficial de reventa. El hallazgo, reportado por el Financial Times tras analizar el comportamiento del mercado de boletos previo al arranque, plantea interrogantes sobre cómo lucirán los estadios durante la fase de grupos.

La magnitud de las entradas disponibles resulta sorprendente porque históricamente la demanda se acelera conforme se aproxima la fecha de inicio de la competencia. Sin embargo, lo que está ocurriendo es lo opuesto: miles de boletos permanecen sin colocarse, y los precios en el mercado de reventa han caído 20 por ciento durante el último mes. Esa caída de precios es un indicador claro de que la demanda no está alcanzando los niveles que la organización esperaba.

Desde el comienzo del proceso de venta, aficionados y asociaciones han cuestionado los costos de las entradas. El precio más accesible rondaba los 100 dólares, mientras que las más caras llegaban a 6370 dólares en la tarifa original. Con la reventa, esos valores se disparaban aún más, colocándolos fuera del alcance de la mayoría de los aficionados comunes. Ahora, con la caída de precios en el mercado secundario, la accesibilidad mejora, pero la disponibilidad masiva de boletos sugiere que el daño ya estaba hecho.

Lo más revelador es dónde están concentradas esas entradas sin vender. Partidos vinculados a Estados Unidos, el país anfitrión, aún cuentan con miles de boletos disponibles, una situación que raramente se ve en una Copa del Mundo. Cuando una selección juega en casa, típicamente los boletos se agotan rápidamente. Que el debut estadounidense tenga una disponibilidad tan alta es un síntoma de que algo no está funcionando como se esperaba.

En contraste, encuentros protagonizados por selecciones como Brasil, México o Colombia mantienen una demanda más robusta. Pero incluso con esos partidos generando interés, la cantidad total de locaciones aún disponibles ha abierto un escenario poco común para una Copa del Mundo: la posibilidad real de que algunos estadios no luzcan llenos durante los primeros meses de competencia. Para un evento que se promociona como el más grande del fútbol mundial, esa perspectiva representa un desafío tanto logístico como de imagen que la FIFA deberá gestionar en los próximos días.

La disponibilidad de miles de boletos ha despertado interrogantes sobre el ambiente que podrían presentar algunos estadios durante la fase de grupos
— Análisis del Financial Times
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué crees que los precios altos fueron el principal obstáculo para vender estas entradas?

Model

Los precios no fueron solo altos en términos absolutos, sino también en comparación con Mundiales anteriores. Cuando una entrada cuesta entre 100 y 6370 dólares, estás excluyendo a la mayoría de los aficionados. La reventa los hacía aún más inaccesibles.

Inventor

Pero si los precios bajaron 20 por ciento, ¿eso no debería haber estimulado la compra?

Model

Debería, pero llegó demasiado tarde. El daño reputacional ya estaba hecho. Además, una caída de 20 por ciento en precios que comenzaron tan altos sigue dejándolos fuera del alcance de muchas personas.

Inventor

¿Qué significa que Estados Unidos, siendo anfitrión, tenga tantas entradas disponibles?

Model

Significa que ni siquiera el factor local fue suficiente para vencer la barrera de precio. Normalmente, un país anfitrión vende todo rápidamente. Que eso no haya ocurrido aquí es un indicador de que el problema es sistémico.

Inventor

¿Cuál es el riesgo real de tener estadios no llenos?

Model

Más allá de la imagen, afecta la atmósfera del torneo. El fútbol se alimenta de energía de las tribunas. Estadios parcialmente vacíos durante la fase de grupos cambiarían la experiencia para jugadores y aficionados.

Inventor

¿Esto podría haber sido evitado?

Model

Probablemente. Si los precios iniciales hubieran sido más accesibles, o si la venta se hubiera estructurado de manera diferente, la FIFA no estaría en esta posición dos días antes del inicio.

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