A mediados de 2026, los trabajadores municipales agrupados en FESTRAM cerraron un acuerdo paritario que reconoce, con honestidad poco frecuente, que la inflación les ganó la partida en el primer semestre del año. El pacto combina una compensación para quienes quedaron rezagados respecto al 17,1% acumulado de inflación con un aumento escalonado del 11% para el segundo semestre, distribuido en tres tramos entre julio y noviembre. Es, en esencia, un intento institucional de reparar lo que el tiempo y los precios ya se llevaron, mientras la pregunta sobre si alcanzará sigue abierta.