En un momento en que la desconfianza hacia la ciencia vacunal permea los corredores del poder, la FDA aprobó mFLUSIVA, la primera vacuna antigripal basada en tecnología ARNm, desarrollada por Moderna para adultos mayores de 50 años. El hito científico —respaldado por ensayos con más de 40.000 participantes y un panel asesor unánime— llega envuelto en paradoja: la misma tecnología que el gobierno actual ha desfinanciado en 500 millones de dólares acaba de recibir su aval regulatorio más significativo. La humanidad avanza, aunque no siempre en línea recta.