En la mañana del 10 de agosto, un sismo de magnitud 7,4 con epicentro en el Chocó colombiano sacudió cientos de municipios y recordó, una vez más, que la tierra guarda su propia agenda. Ante la magnitud del evento, Fasecolda —voz del sector asegurador colombiano— salió a tender un puente entre el caos inmediato y la promesa de recuperación: 442.514 inmuebles asegurados en las zonas más afectadas esperan ahora que los protocolos diseñados para este momento cumplan su propósito. La industria aseguradora, que existe precisamente para estos instantes de fractura colectiva, ha abierto sus canales y