Falcao García revela que sufrió ataques de ansiedad durante su paso por Millonarios

Falcao García experimentó episodios de ansiedad severa que afectaron su salud mental y su capacidad para descansar durante su permanencia en Millonarios.
No puedes respirar, sientes que no respiras y terminaba pasando la noche entera sin dormir
Falcao describe los episodios de ansiedad que experimentó durante su paso por Millonarios en Bogotá.

Radamel Falcao García, uno de los delanteros más célebres que ha dado Colombia, eligió la intimidad de una conversación con un viejo compañero para revelar lo que los estadios nunca mostraron: que detrás del regreso triunfal a Millonarios habitaba una ansiedad silenciosa, noches sin aire y la paradoja de un hombre que lo tenía todo excepto la posibilidad de existir sin ser observado. Su confesión, hecha meses después de su último partido, recuerda que la gloria tiene un precio que rara vez se contabiliza en los marcadores.

  • Falcao se despertaba a las tres de la mañana convencido de que se ahogaba, gritándole a su esposa que necesitaba salir de la habitación para poder respirar.
  • La presión de la hinchada y la imposibilidad de moverse con libertad por Bogotá convirtieron la vida cotidiana en un ejercicio de evasión constante.
  • El jugador llegó a pedirle al técnico Alberto Gamero que le permitiera recuperarse de noches enteras sin dormir, exponiendo así el costo humano de su regreso.
  • Un disfraz de Halloween en un centro comercial se convirtió en el único momento en que Falcao pudo caminar entre la gente sin ser El Tigre.
  • Meses después de su último partido, el delantero aún no ha definido su futuro, pero al menos ha encontrado las palabras para nombrar lo que vivió.

Radamel Falcao García se sentó frente a su excompañero Mario Suárez para hablar de lo que nadie ve detrás de los goles. El Tigre no juega desde junio, cuando Millonarios quedó eliminado de la final del primer semestre, pero lo que quería contar no era sobre tácticas ni partidos perdidos: era sobre las noches en vela en Bogotá, sobre la sensación de ahogo que lo sacaba de la cama a las tres de la mañana.

Cuando llegó a la capital, la presión fue inmediata y sofocante. Los episodios de ansiedad llegaban sin aviso: la sensación de no poder respirar, el pánico nocturno, las horas en vela que se convertían en noches completas sin dormir. Había madrugadas en que le gritaba a su esposa Lorelei que se ahogaba, que necesitaba salir de la habitación. Incluso le pidió al técnico Alberto Gamero que le permitiera recuperarse de noches en las que simplemente no había podido descansar.

La ciudad misma se convirtió en parte del problema. No podía ir a un centro comercial sin que todos lo miraran, los restaurantes lo obligaban a entrar por puertas traseras y el cine requería rutas alternas. Hubo un momento en que se disfrazó de Halloween y caminó por un centro comercial sin ser reconocido, un acto que capturó en video: fue, probablemente, una de las pocas veces que sintió que podía simplemente existir.

A pesar de todo, Falcao guarda un cariño profundo por Millonarios. Al final de su charla con Suárez, le entregó la camiseta autografiada con la que marcó el gol que lo convirtió en el máximo goleador colombiano de todos los tiempos. Es un gesto que dice más que cualquier palabra: el orgullo permanece, incluso cuando el costo fue tan alto. Ahora, sin jugar desde hace meses, Falcao aún no ha definido qué sigue, pero al menos ha puesto palabras a lo que muchos nunca ven.

Radamel Falcao García se sentó frente a Mario Suárez, su antiguo compañero en el Atlético de Madrid, para hablar de lo que nadie ve detrás de los goles y las camisetas. El Tigre no juega desde junio, cuando Millonarios quedó eliminado de la final del primer semestre. Pero lo que Falcao quería contar no era sobre tácticas ni sobre partidos perdidos. Era sobre las noches que pasó despierto en Bogotá, sobre la sensación de ahogo que lo sacaba de la cama a las tres de la mañana, sobre la ansiedad que lo persiguió durante su paso por el club de sus amores.

Cuando llegó a la capital, la presión fue inmediata y sofocante. La gente lo rodeaba, lo observaba, lo esperaba en cada esquina. Falcao describe esa experiencia como abrumadora, como si el aire mismo se hubiera vuelto denso. Los episodios de ansiedad llegaron sin aviso: la sensación de no poder respirar, el pánico nocturno, las horas en vela que se convertían en noches completas sin dormir. "No puedes respirar, sientes que no respiras", explicó al recordar esos momentos. Había noches en que se despertaba gritándole a su esposa Lorelei que se ahogaba, que necesitaba salir de la habitación, que el aire de la casa se había vuelto irrespirable. Incluso llegó a pedirle al técnico Alberto Gamero que lo dejara descansar más, que le permitiera recuperarse de noches en las que simplemente no había podido dormir.

La ciudad misma se convirtió en parte del problema. Bogotá es hermosa, reconoce Falcao, pero también es compleja. La movilidad es un laberinto. Para una familia como la suya, acostumbrada a cierta libertad, termina siendo agobiante. No podía ir a un centro comercial sin que todos lo miraran. Los restaurantes lo obligaban a entrar por puertas traseras. El cine requería rutas alternas. La vida cotidiana, esa que otros dan por sentada, se convirtió en un ejercicio de evasión. Hubo un momento en que Falcao se disfrazó de Halloween y caminó por un centro comercial sin ser reconocido, un acto que capturó en video y compartió en redes. Fue, probablemente, una de las pocas veces que sintió que podía simplemente existir sin ser el Tigre.

Los campos de juego también pesaron. No son como los de Europa, dice. Algunos parecen arenas de Miami, terrenos que ralentizan el juego, que no permiten la velocidad, que consumen las piernas. El fútbol se vuelve lento cuando el terreno no coopera, y eso también afecta. Pero más allá de lo físico, estaba todo lo demás: la presión invisible, el peso de ser una leyenda que regresa a casa, la imposibilidad de ser simplemente un hombre con su familia.

A pesar de todo, Falcao guarda un cariño profundo por Millonarios. Al final de su charla con Suárez, le entregó la camiseta autografiada con la que marcó el gol a Boyacá Chicó, el gol que lo convirtió en el máximo goleador colombiano de todos los tiempos, un récord que después superaría Dayro Moreno. Es un gesto que dice más que cualquier palabra: el orgullo permanece, incluso cuando el costo fue tan alto. Ahora, sin jugar desde hace meses, Falcao aún no ha definido qué sigue. Pero al menos ha nombrado lo que pasó, ha puesto palabras a lo que muchos nunca ven.

Yo cuando llegué a Bogotá, la gente estaba muy encima, me sentía muy abrumado, me sentía asfixiado y llegué a tener episodios de ansiedad
— Radamel Falcao García
No puedo ir a un centro comercial o todo el mundo ahí, si vas a un restaurante tienes que ir por otra puerta. Compartir con la familia al aire libre era difícil
— Radamel Falcao García
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Crees que la ansiedad que experimentó fue específica de Bogotá, o es algo que le hubiera pasado en cualquier ciudad donde fuera una figura tan grande?

Model

Creo que fue una combinación. Falcao es un jugador de nivel mundial que ha vivido en ciudades grandes, pero Bogotá es diferente. Es su casa, es donde todos lo conocen desde niño. La expectativa no es solo ser bueno, es ser perfecto. Y la ciudad no te deja respirar literalmente: la movilidad, la altitud, la densidad de gente. En Europa, aunque seas famoso, hay cierta distancia. Aquí no.

Inventor

Mencionó que pidió descanso extra al técnico. ¿Eso afectó su rendimiento en el campo?

Model

Probablemente. Pero lo interesante es que Falcao está siendo honesto sobre la causa. No es que haya jugado mal por pereza o falta de compromiso. Es que su cuerpo estaba en crisis. Una noche sin dormir te quita velocidad, concentración, todo. Y él lo sabía.

Inventor

¿Por qué crees que decidió hablar de esto ahora, meses después de irse?

Model

Porque ya no está en el fuego. Puede mirar atrás sin que la presión inmediata lo asfixie. Y probablemente porque otros jugadores están pasando por lo mismo y nadie lo dice. Falcao tiene la plataforma y la edad para hablar sin miedo.

Inventor

¿La gente en Bogotá entiende realmente lo que significa ser Falcao en esa ciudad?

Model

No, según él mismo. La gente ve los goles, ve la camiseta, ve al ídolo. No ve al hombre que se despierta a las tres de la mañana sintiendo que se ahoga. No ve que no puede llevar a su familia a un restaurante normal. Eso es lo que él está tratando de explicar.

Inventor

¿Crees que volverá a jugar?

Model

No lo sabe ni él. Pero lo que importa ahora es que ha puesto nombre a lo que le pasó. Eso es más importante que cualquier gol.

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