Fajardo dice que su millón de votos será “importante” para elección de segunda vuelta

Este millón de votos es importante para definir la suerte de nuestro país
Fajardo reconoce su derrota pero reclama relevancia para sus votantes en la segunda vuelta presidencial.

En el umbral de su última campaña presidencial, Sergio Fajardo se despidió de la política colombiana sin abandonar del todo el escenario. Con un millón de votos que no alcanzaron para la segunda vuelta, el matemático y exgobernador antioqueño encontró en la derrota una forma peculiar de influencia: la de quien ya no compite pero cuya sombra pesa sobre quienes sí lo harán el 21 de junio. Entre un candidato de ultraderecha y uno de izquierda, el centro que Fajardo representó durante décadas se convierte, paradójicamente, en el actor más codiciado de una elección en la que él ya no aparece.

  • Fajardo obtuvo apenas el 4,25% de los votos, quedando fuera de la segunda vuelta por tercera vez en su carrera, pero se negó a salir del tablero político en silencio.
  • La contienda del 21 de junio entre el ultraderechista De la Espriella y el izquierdista Cepeda está tan reñida —10,3 millones contra 9,6 millones— que un millón de votos centristas puede inclinar la balanza.
  • Fajardo declaró que 'la voz de nosotros se va a escuchar', convirtiendo su derrota en una declaración de poder diferido sobre el futuro del país.
  • A los 69 años y tras más de dos décadas en la política, el exgobernador anunció que esta fue su última candidatura presidencial, cerrando un ciclo que comenzó con la 'ola verde' de 2010.
  • El verdadero legado de Fajardo en esta elección podría ser el de un puente invisible: ausente en la boleta, pero presente en cada decisión que tomen sus votantes en las próximas tres semanas.

Sergio Fajardo se presentó ante los medios en Bogotá el domingo pasado con un discurso que mezclaba la despedida con la advertencia. Había obtenido 1.006.870 votos —el 4,25% del total— y no pasaría a la segunda vuelta del 21 de junio, donde se enfrentarán el abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella, con 10,3 millones de sufragios, y el senador izquierdista Iván Cepeda, con 9,6 millones. Sin embargo, Fajardo insistió en que ese millón de votos centristas sería "importante para definir la suerte del país".

La derrota tenía un peso adicional: a los 69 años, Fajardo anunció que esta sería su última candidatura presidencial. Tras más de dos décadas en la política —incluyendo la gobernación de Antioquia y tres intentos presidenciales consecutivos en 2018, 2022 y 2026— el matemático y docente cerraba un ciclo que había comenzado con la célebre 'ola verde' junto a Antanas Mockus en 2010, cuando la dupla movilizó más de 3,5 millones de votos.

En 2018 había estado a menos de 250.000 votos de llegar a segunda vuelta con casi 4,6 millones de sufragios. Esta vez, la distancia fue mucho mayor. Pero Fajardo no renunció a su relevancia: reconoció el triunfo de De la Espriella y apuntó hacia las tres semanas que restan, hacia la pregunta de adónde irán esos votos de centro en una elección polarizada entre los extremos del espectro político. Su legado, en este capítulo final, podría ser precisamente ese: el de un puente que ya no está en la boleta, pero cuya ausencia se sentirá en cada voto que emitan sus seguidores.

Sergio Fajardo se paró ante los micrófonos en Bogotá el domingo pasado con un mensaje que sonaba tanto a despedida como a advertencia. El millón de votos que había cosechado en la primera vuelta presidencial, dijo, sería "importante" para decidir quién gobernaría Colombia en los próximos años. No era una afirmación modesta. Era una declaración de poder desde la orilla de la derrota.

Fajardo había recibido exactamente 1.006.870 sufragios, el 4,25 por ciento del total. No fue suficiente para avanzar a la segunda vuelta, que se celebraría el 21 de junio. Esa contienda enfrentaría al abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien había obtenido 10,3 millones de votos, contra el senador izquierdista Iván Cepeda, que superaba los 9,6 millones. Entre ambos candidatos extremos, el voto centrista de Fajardo flotaba como una pieza que podría inclinar la balanza.

Pero esta derrota marcaba algo más que un resultado electoral. A los 69 años, Fajardo anunció que esta sería su última candidatura presidencial. Después de más de dos décadas en la política, después de gobernador de Antioquia, después de haber estado a menos de 250.000 votos de llegar a segunda vuelta en 2018 cuando obtuvo casi 4,6 millones de sufragios, la carrera política de este docente y matemático llegaba a su fin. Había quedado fuera de la contienda decisiva tres veces: en 2018, en 2022, y ahora en 2026.

Su trayectoria había sido la de un político de centro que se presentaba como alternativa a los extremos ideológicos. En 2010, cuando fue compañero de fórmula de Antanas Mockus en lo que se conoció como la "ola verde", un movimiento ciudadano que movilizó especialmente a jóvenes y sectores urbanos, la dupla había alcanzado más de 3,5 millones de votos en primera vuelta. Fue el punto de partida de una carrera que lo llevaría a la gobernación de Antioquia entre 2012 y 2015, y luego a tres intentos presidenciales consecutivos.

Ahora, con los resultados en la mano, Fajardo aceptó su derrota pero no renunció a su relevancia. "Este millón de votos es importante para definir la suerte de nuestro país", dijo. "La voz de nosotros se va a escuchar porque es el futuro de Colombia que está en nuestras manos y vamos a hacer que Colombia piense sobre lo que hemos hecho". Era una forma de decir que aunque no estaría en la boleta el 21 de junio, sus votantes sí estarían. Y en una elección que se perfilaba como un enfrentamiento entre los polos opuestos del espectro político, esos votantes de centro podrían ser decisivos.

Fajardo reconoció el triunfo de De la Espriella, pero su mensaje apuntaba hacia adelante: hacia las tres semanas que faltaban para la segunda vuelta, hacia la pregunta de adónde irían esos millones de votos centristas que había movilizado. En una contienda donde la polarización parecía ser la regla, su legado político podría residir precisamente en eso: en ser el puente que ya no estaría en la boleta, pero cuya ausencia podría sentirse en cada voto que sus seguidores emitieran.

Este millón de votos es importante para definir la suerte de nuestro país. La voz de nosotros se va a escuchar porque es el futuro de Colombia que está en nuestras manos
— Sergio Fajardo
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué Fajardo insiste en que su millón de votos importa si no va a segunda vuelta?

Model

Porque en una elección entre dos candidatos extremos, un millón de votantes de centro son exactamente lo que podría decidir todo. Fajardo no está en la boleta, pero sus votantes sí lo estarán.

Inventor

¿Esto significa que está negociando con uno de los dos candidatos?

Model

No necesariamente. Lo que está haciendo es recordarle al país que existe una tercera visión, y que esa visión tiene peso. Es una forma de mantener relevancia política incluso después de perder.

Inventor

¿Por qué esta es su última candidatura? ¿Se retira por la edad?

Model

No es solo la edad. Es que ha intentado tres veces llegar a segunda vuelta y no lo ha logrado. En 2018 estuvo muy cerca. Esta vez decidió que si no lo lograba, se retiraría. Y así fue.

Inventor

¿Qué representa Fajardo en la política colombiana que lo hace diferente?

Model

Representa la idea de que existe un centro político, una alternativa a los extremos. Educación, anticorrupción, moderación. Pero esa idea no ha logrado ganar elecciones presidenciales en Colombia.

Inventor

¿Entonces su legado es haber demostrado que el centro no gana?

Model

Su legado es más complejo. Mostró que el centro puede movilizar a millones de personas, especialmente jóvenes y urbanos. Pero también mostró que eso no es suficiente para ganar en un país polarizado.

Quer a matéria completa? Leia o original em ELHERALDO.CO ↗
Fale Conosco FAQ