Cuando la industria automovilística española se encontraba en su punto más vulnerable, fabricantes chinos como Geely, CATL y Leapmotor eligieron invertir donde otros habían optado por retirarse. En plantas que habían conocido el silencio de los ERTE y el polvo de los cierres —Almussafes, Figueruelas, Villaverde, Linares— el capital asiático está reescribiendo un capítulo que muchos trabajadores temían que ya estuviera cerrado. Es una paradoja de la globalización: la transición hacia la electromovilidad, que amenazó miles de empleos europeos, regresa ahora como su posible salvación, pero con nu
Fabricantes chinos rescatan el empleo en plantas españolas con alianzas estratégicas
Miles de empleados en plantas españolas recuperan puestos de trabajo tras periodos de ERTE, despidos y cierre de fábricas causados por crisis de semiconductores y transición a electrificación.