En junio de 2026, la industria automotriz de Corea del Sur alcanzó un hito sin precedentes: sus exportaciones llegaron a 6.790 millones de dólares, impulsadas por una apuesta decidida hacia la movilidad eléctrica e híbrida. Este logro, el mejor junio en la historia exportadora del sector, revela cómo una nación puede transformar su vocación industrial para alinearse con las corrientes del mundo que se avecina. Sin embargo, como ocurre con todo pico histórico, el momento de celebración convive con la conciencia de que el terreno ganado exige ser defendido frente a rivales emergentes y tensiones