Los montes españoles acumulan décadas de vegetación sin gestionar, creando un polvorín continuo donde el fuego encuentra combustible ilimitado. Las olas de calor consecutivas, el estrés hídrico de la vegetación y la orografía del terreno crean condiciones perfectas para incendios incontrolables.
Expertos advierten: los megaincendios de Madrid y Ávila son solo el principio de una crisis estructural
Miles de personas han sido desalojadas o confinadas por los megaincendios que han devorado decenas de miles de hectáreas en el Sistema Central.