Un virus grave sin cura, pero que no genera epidemias
En medio de la inquietud global por los casos a bordo del crucero MV Hondius, el especialista Vicente Soriano recuerda que el hantavirus lleva siglos conviviendo con la humanidad sin desencadenar grandes epidemias, aunque su mortalidad —una de cada tres personas sintomáticas— y la ausencia de antivirales lo convierten en una amenaza seria para quienes lo contraen. La variante americana, vinculada al brote en aguas patagónicas, daña los pulmones y, en espacios cerrados, puede transmitirse entre personas, lo que convierte un crucero en un escenario de riesgo particular. La ciencia ofrece contención, no cura: aislamiento, soporte en UCI y ventilación son las únicas herramientas disponibles mientras el número de afectados sigue creciendo.
- Al menos cuatro personas han muerto a bordo del MV Hondius y otros pasajeros y tripulantes presentan síntomas, con un paciente aún en UCI en Johannesburgo.
- El hantavirus mata a un tercio de quienes desarrollan síntomas y no existe ningún antiviral ni vacuna capaz de detenerlo una vez que el cuadro clínico avanza.
- La variante Andes —la que circula en este brote— puede contagiarse entre humanos en espacios cerrados, convirtiendo el entorno del crucero en un amplificador del riesgo.
- Los síntomas tardan hasta una semana en aparecer, lo que significa que los infectados pueden propagar el virus sin saberlo durante días antes de ser detectados.
- Las autoridades recomiendan cuarentena para los pasajeros asintomáticos, aislamiento en UCI para los graves y ventilación constante de los espacios, aunque los expertos descartan una epidemia mayor en Europa.
Vicente Soriano, médico internista y profesor de enfermedades infecciosas en la UNIR, fue convocado para explicar qué estaba en juego mientras el mundo seguía con inquietud los sucesos a bordo del crucero MV Hondius. Su diagnóstico fue a la vez tranquilizador y perturbador.
Todo comenzó cuando una pareja visitó un vertedero en el sur de Argentina antes de embarcar, probablemente inhalando partículas secas de excrementos de roedores. Dos semanas después, uno de ellos murió con tos y fiebre; su pareja falleció una semana más tarde. Un tercer pasajero alemán también murió en el barco, otro fue desembarcado en Sudáfrica y permanece en UCI en Johannesburgo, y dos tripulantes más presentan síntomas.
Lo que hace al hantavirus especialmente peligroso es que no hay antivirales ni vacuna, y aproximadamente un tercio de los pacientes sintomáticos muere. La variante americana —la del MV Hondius— provoca daño pulmonar grave. Los síntomas tardan una semana en aparecer, lo que permite que una persona infectada propague el virus sin saberlo. El personal de limpieza es particularmente vulnerable por su exposición a altas concentraciones de partículas secas.
A diferencia del covid, el hantavirus es mucho más difícil de transmitir entre personas, pero la variante Andes constituye una excepción documentada: sí puede contagiarse en espacios cerrados y contactos estrechos, exactamente las condiciones de un crucero con pasajeros mayores de sesenta años y ventilación limitada.
Soriano es claro sobre las medidas necesarias: UCI con soporte para los graves, cuarentena para los asintomáticos y ventilación constante de los espacios. Y ante la pregunta inevitable —¿podría esto convertirse en un segundo covid?— su respuesta es categórica: no. Europa convive con variantes endémicas del hantavirus desde hace siglos. Lo ocurrido en el crucero es alarmante, pero no es el inicio de una epidemia mayor.
Vicente Soriano es médico internista y profesor de enfermedades infecciosas en la UNIR. Hace poco, mientras el mundo observaba con creciente inquietud lo que sucedía a bordo del crucero MV Hondius, fue convocado para explicar qué estaba realmente en juego. Lo que dijo fue tranquilizador en algunos aspectos y aterrador en otros, dependiendo de cómo se mirara.
El hantavirus es un virus de ARN, del mismo tipo que el covid, el VIH y el ébola. Vive en los roedores, que actúan como su depósito natural. Existen dos variantes principales: la europeo-asiática y la americana. En el caso del MV Hondius, todo apunta a que el contagio comenzó cuando una pareja visitó un vertedero en el sur de Argentina antes de embarcar. Probablemente inhalaron partículas secas de excrementos de ratones, tanto de las heces como de la orina. Esa fue la puerta de entrada. Dos semanas después, uno de ellos murió con tos y fiebre. Una semana más tarde, su pareja falleció. Un tercer pasajero alemán también murió en el barco. Otro paciente fue desembarcado en Sudáfrica y permanece en la UCI en Johannesburgo. Dos tripulantes más presentan síntomas, al igual que otro pasajero. El número de afectados sigue creciendo.
Lo que hace al hantavirus particularmente peligroso es su tasa de mortalidad. Entre las personas que desarrollan síntomas, aproximadamente una tercera parte muere. No hay antivirales. No hay vacuna. El cuadro clínico comienza con tos, fiebre y dolor de cabeza, pero los pacientes no desarrollan síntomas en dos o tres días como ocurre con otras enfermedades. Tardan una semana. Eso significa que alguien puede estar contagiando sin saberlo durante días.
La variante europeo-asiática causa daño renal. La americana, que es la que circula en el MV Hondius, causa daño pulmonar grave. Soriano señala que el personal de limpieza es particularmente vulnerable, porque aunque ventilen bien, se exponen a altas concentraciones de esas partículas secas. Las inhalan y desarrollan un cuadro grave en los pulmones.
Ahora bien, aquí está el punto que distingue al hantavirus del covid: es mucho más difícil de transmitir de persona a persona. Esa es su principal debilidad como amenaza pandémica. Pero existe una excepción importante. La variante Andes, la americana, sí se ha documentado que se transmite entre humanos en espacios cerrados y durante contactos estrechos. En la Patagonia argentina, donde hace frío en invierno, esto ocurre en casas cerradas. Si alguien es portador, puede pasarlo a sus contactos cercanos. Un crucero es exactamente ese tipo de espacio: cerrado, con gente mayor de sesenta años, con ventilación limitada.
Soriano es claro sobre qué debe hacerse. Los pacientes evacuados necesitan tratamiento en la UCI, principalmente con medidas de soporte: líquidos e cobertura antibiótica. El resto de las personas en el barco deberían hacer cuarentena. Si no tienen síntomas, podrían irse. La ventilación es crítica, incluso si hace frío. Es un virus que puede ser muy grave, y los pacientes deben aislarse en habitaciones, aunque eso no puede prolongarse demasiado por razones de higiene y nutrición.
Pero cuando se le pregunta si esto podría convertirse en un segundo covid, Soriano es categórico: no. Europa ha tenido hantavirus de forma endémica en los Balcanes durante siglos, causando una enfermedad llamada nefropatía epidémica, que provoca insuficiencia renal. Lo que sucedió en el crucero es alarmante, casi parece sacado de una película, pero no tiene trascendencia epidémica. El contacto estrecho en un espacio cerrado permitió estos casos. Eso es todo. No es el comienzo de una epidemia mayor.
Citações Notáveis
Es un virus que puede ser mortal. En los sintomáticos, una tercera parte se pueden morir— Vicente Soriano, especialista en enfermedades infecciosas
La sensación de que esto pueda producir un problema mayor no existe. En Europa hemos tenido hantavirus de forma endémica en los Balcanes durante siglos— Vicente Soriano
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué el hantavirus asusta tanto si es difícil de transmitir?
Porque cuando se transmite, es grave. Una tercera parte de los sintomáticos muere. Y no hay cura. Eso genera pánico, especialmente después del covid.
Pero dijiste que la transmisión persona a persona es rara.
Lo es, excepto con la variante Andes en espacios cerrados. Un crucero es exactamente eso. Gente mayor, aire recirculado, contacto prolongado. Las condiciones perfectas.
¿Entonces por qué Soriano descarta una epidemia?
Porque en Europa esto ya existe desde hace siglos. Los Balcanes tienen hantavirus endémico. No ha causado pandemias. El brote del barco es un evento aislado, no el patrón de algo mayor.
¿Qué diferencia hay entre la variante europea y la americana?
La europea ataca los riñones. La americana ataca los pulmones. Y solo la americana se transmite entre humanos en espacios cerrados. Eso es lo que hace al MV Hondius diferente.
Si no hay antivirales, ¿cómo se trata?
Con medidas de soporte. Líquidos, antibióticos para prevenir infecciones secundarias, oxígeno si es necesario. Básicamente, mantener al paciente vivo mientras su cuerpo lucha contra el virus.
¿Cuál es el mayor riesgo ahora?
Que más gente en el barco desarrolle síntomas. Que se desembarque en puertos donde la gente no sepa qué está pasando. Que los contactos cercanos de los afectados no se aíslen adecuadamente.