En las alturas de Javalambre, durante los minutos fugaces en que la luna veló el sol sobre Teruel, un equipo del Instituto Nacional de Astrofísica italiano alcanzó un hito que la astronomía no había registrado antes: el primer espectro circular de la corona solar. El instrumento que lo hizo posible, el Espectrómetro de Rendija Circular, había sido concebido para este momento, y el momento respondió. Sin embargo, el camino de regreso a Italia recordó a los investigadores que los descubrimientos científicos habitan un mundo donde la maravilla y la vulnerabilidad coexisten sin aviso.