Exhortan a jóvenes a liderar producción de alimentos y soluciones comunitarias

Los problemas se conocen mejor desde adentro, entre quienes viven allí
Ramos Gutiérrez enfatizó que cada barrio debe ser capaz de encontrar sus propias soluciones sin esperar intervención externa.

En el municipio costero de Campechuela, al sur de Granma, jóvenes de comunidades rurales se reunieron para explorar una pregunta que les pertenece por completo: cómo alimentar sus barrios desde adentro, sin aguardar soluciones que lleguen de afuera. El Primer Taller de la Red Juvenil Comunitaria del sector agropecuario no fue solo un encuentro de trabajo, sino una apuesta por la idea de que la resiliencia más duradera nace en quienes conocen de cerca sus propias carencias. En tiempos de restricción, la autogestión comunitaria se propone como una forma de soberanía que empieza por la tierra y termina en el tejido social.

  • La escasez de alimentos y las limitaciones económicas presionan a comunidades rurales de Granma a buscar respuestas propias antes de que la crisis se profundice.
  • El llamado de las autoridades del Partido a que los jóvenes lideren la producción local sacude la pasividad y desafía a una generación a convertirse en protagonista de su entorno.
  • El taller reunió a participantes de asentamientos del Plan Turquino para trabajar temas concretos: diagnósticos de barrio, estudios de suelo, agroecología y garantía de calidad alimentaria.
  • Campechuela se posiciona a la vanguardia provincial en Redes Juveniles Comunitarias, con la constitución formal de dos redes en sus Consejos Populares prevista para los próximos días.
  • El modelo apunta a descentralizar la acción: que cada barrio identifique sus recursos, ejecute sus soluciones y no espere intervención externa para resolver lo que vive desde adentro.

En Campechuela, municipio costero del sur de Granma, jóvenes de comunidades rurales se dieron cita este martes en el Primer Taller de la Red Juvenil Comunitaria del sector agropecuario. El encuentro no fue una charla teórica: fue un espacio de trabajo donde se buscó responder una pregunta urgente, cómo producir alimentos en los propios barrios y resolver los problemas que los afectan desde adentro.

Yoandris Ramos Gutiérrez, primer secretario del Comité provincial del Partido en la demarcación, planteó la idea central del encuentro: que cada barrio sea capaz de encontrar sus propias soluciones sin esperar intervención externa. Subrayó que en tiempos de adversidad, la capacidad de las comunidades para autogestionarse se vuelve crítica, y que los jóvenes deben liderar ese cambio, que va desde la producción de alimentos hasta la limpieza pública y la seguridad comunitaria.

Participaron jóvenes de asentamientos rurales del Plan Turquino como Miguel Sánchez, Altos de Jo, Cienaguilla y San Ramón. Los intercambios abordaron soberanía alimentaria, potencialidades comunitarias, cultura agroecológica, diagnósticos de barrio, estudios de suelos y garantía de inocuidad en los alimentos, todo ello con foco en lo que cada lugar puede hacer con los recursos que ya tiene.

Campechuela avanza a la vanguardia provincial en el movimiento de Redes Juveniles Comunitarias, impulsado por la Unión de Jóvenes Comunistas. El próximo jueves se constituirán formalmente las redes de los Consejos Populares Campechuela I y II, consolidando un modelo que apuesta por la descentralización real: que sean los propios jóvenes, junto con su comunidad, quienes identifiquen necesidades y ejecuten soluciones.

En Campechuela, un municipio costero del sur de Granma, se reunieron este martes jóvenes de comunidades rurales para hablar de algo que toca sus vidas de manera directa: cómo producir alimentos en sus propios barrios y resolver los problemas que los aquejan. La convocatoria fue el Primer Taller de la Red Juvenil Comunitaria del sector agropecuario, un espacio donde Yoandris Ramos Gutiérrez, primer secretario del Comité provincial del Partido en esta demarcación, planteó una idea central: que cada barrio sea capaz de encontrar sus propias soluciones sin esperar intervención externa.

Ramos Gutiérrez enfatizó que la juventud debe actuar como fuerza motriz de la Revolución, y que en tiempos de adversidad —refiriéndose al bloqueo estadounidense— la capacidad de las comunidades para autogestionarse se vuelve aún más crítica. Señaló que los problemas de cada barrio se conocen mejor desde adentro, entre quienes viven allí, y que la producción de alimentos emerge como una tarea de primer orden. No se trata solo de sembrar y cosechar, sino de que los jóvenes lideren un cambio que abarca desde la limpieza pública hasta la lucha contra la delincuencia y todo aquello que afecte la tranquilidad de la comunidad.

El taller reunió a participantes de asentamientos rurales del Plan Turquino como Miguel Sánchez, Altos de Jo, Cienaguilla y San Ramón, lugares que ya han mostrado potencial en este tipo de iniciativas. Durante los intercambios, se abordaron temas concretos: soberanía alimentaria, las capacidades reales de cada comunidad para producir sus propios alimentos, cultura agroecológica, diagnósticos de los barrios, estudios de suelos y garantía de calidad e inocuidad de los alimentos. No fue una charla teórica, sino un espacio de trabajo donde se buscó identificar qué puede hacer cada lugar con los recursos que tiene.

Campechuela ya se posiciona a la vanguardia provincial en el movimiento de Redes Juveniles Comunitarias, un proyecto impulsado por la Unión de Jóvenes Comunistas que ha comenzado a mostrar resultados tangibles en varios asentamientos. El próximo jueves, se constituirán formalmente las Redes Juveniles Comunitarias de los Consejos Populares Campechuela I y II en la cabecera municipal, lo que representa un paso más en la consolidación de este modelo de participación local.

Lo que subyace en este llamado es una apuesta por la descentralización de la toma de decisiones y la acción. No se trata de que las autoridades provinciales o nacionales resuelvan los problemas de cada barrio, sino de que sean los propios jóvenes, junto con otros factores de la comunidad, quienes identifiquen necesidades y ejecuten soluciones. En un contexto de restricciones económicas, la idea es que la resiliencia y la solidaridad comunitaria se conviertan en herramientas concretas de transformación.

La juventud debe actuar como fuerza motriz de la Revolución, y en tiempos de adversidad, la capacidad de las comunidades para autogestionarse se vuelve aún más crítica
— Yoandris Ramos Gutiérrez, primer secretario del Comité provincial del Partido en Granma
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué el énfasis en que sean los jóvenes quienes lideren esto y no simplemente las autoridades locales?

Model

Porque hay una diferencia entre que alguien te diga qué hacer y que descubras por ti mismo qué necesita tu barrio. Los jóvenes viven allí, ven los problemas a diario. Si ellos son los que toman la iniciativa, el cambio es más profundo.

Inventor

Pero ¿qué tan realista es esperar que jóvenes sin experiencia agrícola resuelvan problemas de producción de alimentos?

Model

Por eso está el taller. No es que se les deje solos. Se les da herramientas: cómo estudiar el suelo, cómo garantizar calidad, cómo organizar la producción. El punto es que sean ellos quienes dirijan el proceso, no que ejecuten órdenes.

Inventor

¿Y qué pasa con los problemas que van más allá de la producción de alimentos? Mencionaron limpieza pública, delincuencia.

Model

Eso es lo interesante. No es un proyecto solo agrícola. Es un modelo de participación comunitaria donde los jóvenes se involucran en todo lo que afecta su entorno. La producción de alimentos es la entrada, pero la idea es más amplia.

Inventor

¿Hay evidencia de que esto funciona en otros lugares?

Model

Sí. Campechuela ya tiene resultados en asentamientos como Miguel Sánchez y Cienaguilla. No son números espectaculares, pero hay movimiento, hay participación. Eso es lo que se está tratando de expandir.

Inventor

¿Cuál es el riesgo de este modelo?

Model

Que se quede en discurso. Que se constituyan las redes, se hagan talleres, pero que después no haya recursos reales, no haya seguimiento. La participación sin capacidad de acción es frustrante.

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