En Arizona, un hombre que dedicó diecisiete años de su vida a una cadena de tiendas de conveniencia se encuentra atrapado entre la lealtad a las prácticas internas de su empleador y las reglas formales que rigen la propiedad de un boleto de lotería ganador de 12.8 millones de dólares. Robert Gawlitza actuó según una costumbre no escrita de Circle K, confiando en que la empresa lo respaldaría; en cambio, la empresa reclamó el premio como suyo. Lo que un tribunal de Arizona deberá resolver no es solo una disputa sobre dinero, sino sobre el peso moral y legal de las reglas tácitas frente a las es
Exempleado de Circle K pelea por boleto ganador de Powerball de $12.8 millones
Robert Gawlitza ha enfrentado dificultades laborales significativas desde que el caso se hizo público, afectando sus oportunidades de empleo.