En los últimos días de una administración, cuando Cali yacía bajo los escombros de un terremoto, una carta firmada por el entonces director de la UNGRD cerró la puerta a los equipos de rescate internacionales, argumentando que Colombia bastaba a sí misma. La decisión, revelada por periodistas días después, abrió una pregunta que trasciende la burocracia: ¿cuándo el orgullo institucional se convierte en obstáculo ante el sufrimiento humano? El nuevo gobierno respondió con un giro inmediato, aceptando la ayuda extranjera y recordando que en las emergencias, la solidaridad no tiene ideología.
Exdirector de UNGRD de Petro ordenó rechazar rescatistas extranjeros tras terremoto
El terremoto en Cali causó pérdidas de vidas, incluyendo la familia del periodista Carlos Aponte, generando una crisis humanitaria que requería asistencia internacional de rescate.