Morales es acusado de terrorismo y alzamiento armado por las movilizaciones de mayo-junio que dejaron 16 muertos y pérdidas de 3.000 millones de dólares. El expresidente sostiene que el gobierno busca responsabilizarlo para ocultar la crisis económica y social de Bolivia, mientras permanece resguardado en Cochabamba.
Evo Morales rechaza intimidación por nueva orden de captura por protestas en Bolivia
Las protestas dejaron al menos 16 fallecidos, 13 de ellos por falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos de carreteras.