En el verano de 2026, Europa ha contado más de treinta mil muertos que no deberían haber muerto: no por guerra ni por enfermedad, sino por el calor. EuroMomo, la plataforma que vigila la sobremortalidad en veintitrés países, documenta una cifra que ya supera cualquier precedente reciente, con Alemania, Francia y España como los epicentros de una tragedia que recae, sobre todo, en los hombros frágiles de los ancianos. El planeta calienta, los veranos se vuelven más letales, y los números provisionales de agosto advierten que aún no hemos visto el total definitivo de este verano.
Europa registra más de 30.000 muertes por olas de calor desde junio
Más de 30.000 muertes adicionales registradas en Europa desde junio por olas de calor extremo, afectando principalmente a personas mayores de 75 años.