Una vez más, el azar guardó silencio ante los 139 millones de combinaciones posibles: ningún jugador europeo acertó los cinco números y dos estrellas del Euromillones del 31 de julio, dejando que los 89 millones de euros sigan su camino hacia el sorteo del 4 de agosto, donde el bote alcanzará los 98 millones. En el margen de ese gran vacío, sin embargo, una pequeña localidad almeriense llamada Las Cabañuelas encontró su propio milagro: un millón de euros del sorteo El Millón que sí tuvo dueño.