Bajo la corteza helada de Europa, luna de Júpiter, se esconde un océano que podría albergar vida, pero un nuevo estudio de la Universidad de Rutgers advierte que el camino hacia él es más inhóspito de lo imaginado. Simulaciones computacionales revelan que el agua que intenta ascender por grietas en el hielo se congela en cuestión de horas, sellando su propio paso antes de alcanzar la superficie. Este hallazgo no clausura la búsqueda de vida extraterrestre, sino que la reencuadra: el océano profundo permanece como el escenario más prometedor, pero también el más inalcanzable con las herramienta