Durante cinco años, investigadores del Instituto Politécnico Nacional observaron en ratones de laboratorio daños biológicos medibles —desde roturas en el ADN hasta deterioro neuropsiquiátrico— provocados por la exposición prolongada a las mismas frecuencias que emiten los celulares y las redes WiFi. La Organización Mundial de la Salud ha clasificado los campos electromagnéticos como factor potencial desencadenante de cáncer, otorgando peso institucional a hallazgos que la ciencia aún no ha traducido en políticas concretas. La humanidad se encuentra ante una tensión antigua y renovada: el progr
Estudio del IPN confirma daños irreversibles por ondas de celulares y WiFi
Potencial riesgo de salud para población humana expuesta a radiación electromagnética de dispositivos móviles y redes inalámbricas.