En Temuco, investigadores de la Universidad de La Frontera han confirmado lo que la intuición antigua apenas se atrevía a sugerir: que el cuerpo y la mente envejecen juntos, y juntos pueden resistir. Un ensayo clínico con adultos mayores demostró que entrenar la fuerza muscular tres veces por semana durante tres meses mejora la cognición en un 4%, mientras que la inactividad la deteriora en proporciones similares. El músculo, descubrieron, no es solo arquitectura del movimiento, sino un órgano que habla al cerebro en el lenguaje de las sustancias químicas. En un mundo donde la demencia avanza